Coliseos e instalaciones deportivos sufren una ola de vandalismo en los últimos días, producto de la falta de personal de seguridad.
El Estadio Juan Demóstenes Arosemena fue víctima del robo de cables eléctricos que lo dejaron sin luz, además de daños en cercas y vidrios rotos, por donde pasaron los vándalos.
Equipo que utilizan las Pequeñas Ligas de Curundú también fue robado.
En el Juan Demóstenes Arosemena sólo hay un seguridad, que a veces deja la instalación para cuidar la Piscina Adán Gordón.
También se han dado robos con armas de fuego dentro del gimnasio Jesús "Máster" Gómez, de Barraza, que no tiene personal de seguridad a ninguna hora.