Con algunas desatenciones en defensa y nuevamente vulnerable al balón parado, el monarca Real Madrid sufrió más de la cuenta para superar ayer 2-1 al Ludogorets búlgaro y mantener el paso perfecto después de dos fechas de la Liga de Campeones de Europa.
Cristiano Ronaldo anotó a los 24 minutos de penal, y le atajaron otro disparo desde los 12 pasos, para llegar a 70 goles en la Copa de Europa, dos menos que el récord histórico en manos de Raúl. Karim Benzema salió de la banca para reemplazar al mexicano Javier Hernández y marcó el tanto del triunfo a los 77.
Marcelinho había abierto la cuenta a los seis minutos por el club búlgaro.
“Esto es la Champions, los pequeños juegan el partido de su vida contra nosotros. Tenemos que respetar esto. Ya se sabía antes del partido. Y lo hemos arreglado”, señaló el técnico “merengue”, el italiano Carlo Ancelotti.
Ronaldo abandonó renqueante el terreno de juego al minuto 87 tras haber recibido una patada de Anicet Abel. El luso iniciaba una acción en el centro del campo cuando recibió una durísima entrada por detrás. El jugador permaneció en el suelo casi un minuto con evidentes muestras de dolor en el tendón de Aquiles del pie izquierdo.