En los últimos diez años los venezolanos aumentaron su consumo de licores y disminuyeron sus compras de alimentos, afirmó ayer una encuesta de la firma Datos divulgada por el diario El Universal.
"De cada mil bolívares (1,51 dólares) que gasta un venezolano en productos no perecederos (no incluyen carnes y vegetales), asigna 300 bolívares (0,45 centavos de dólar) a los licores y 250 (0,37 centavos de dólar) a la comida", comentó Edmond Saade, presidente de la encuestadora.
El sondeo de distribución porcentual del consumo masivo, que analizó la caída del poder adquisitivo de esta sociedad desde 1983 hasta finales del año pasado, aseguró que la adquisición de licores se apodera del 32% del presupuesto para el mercado de productos básicos del venezolano, mientras que para alimentos destinan 25%.
Sólo la cerveza representa el mismo porcentaje de consumo que registran los alimentos en su totalidad. El otro 7% de bebidas alcohólicas lo completan los licores fuertes.
Otra parte del estudio, segmentado en los últimos 16 años, asegura que la población se empobreció y "el consumo de alimentos cayó 26%, cuando ocho años antes las cifras decían que la compra había subido 11%", explicó Saade.
Para el presidente de la encuestadora, entre 1976 y 1988 los venezolanos pasaron a ser 20,7 millones, es decir, la población creció 44%, por la llegada de inmigrantes, quienes compraron 60% más.
Según Saade, los venezolanos sustituyeron los alimentos como el arroz, la harina de maíz y las sardinas, por "balas frías" (galletas y popular comida rápida) y la pasta, que aunque también se compra en menor cantidad, puede distribuirse entre mayor número de personas.