La situación de emergencia en la costa de Venezuela debido a los intensos temporales, con un número todavía indeterminado de fallecidos, se concentró ayer en la capital, que amaneció totalmente colapsada, con las principales avenidas y carreteras imposibilitadas al tránsito por derrumbes y algunas convertidas en ríos que arrasaron con todo lo que encontraron a su paso.
El torrente llevó consigo a personas, precarias casas en la falda de la montaña, vehículos y al menos un vecindario entero, confirmaron fuentes policiales, mientras otras denunciaban que había otras áreas marginales sepultadas por el barro y el agua.
"Esta es una situación de extrema gravedad" que afecta a Caracas y los tres estados que colindan con esta -Vargas, Distrito Federal y Miranda-, además de un cuarto estado, Falcón, en la costa nororiental, informó el director de Defensa Civil, Angel Rangel.
"No hay cifras. Sabemos que es mucho el daño. Tenemos informes aislados, tenemos grandes problemas, pero sabemos que es muy severa la situación", declaró Rangel bajo la intensa lluvia que volvió a arreciar en la jornada.
Portavoces de Defensa Civil confirmaron a la