Venus dominó casi todo el primer set, con un saque sin fallas y quebrando dos veces el de Serena.
Serena, quien tuvo el primer saque, estuvo a punto de quebrar el servicio de Venus en el segundo game, pero tres de sus devoluciones se fueron desviadas.
Venus quebró el saque en el quinto game para tomar ventaja de 3-2 que confirmó en el siguiente game.
Serena no logró recuperarse y perdió otro saque con doble falta, permitiendo que Venus ganara el set en 28 minutos.
Serena volvió a perder el saque a principios del segundo set, dando a Venus una rápida ventaja 2-0 después de ganar su séptimo game consecutivo.
La hermana menor logró igualar en 2-2 al quebrar el saque por primera vez cuando Venus envió un potente revés a la red.
Las hermanas se quebraron mutuamente el saque hasta llegar a 3-3, luego cada una conservó el suyo hasta que Venus volvió a quebrarlo en el noveno game y ganó el match en 69 minutos.
“Te quiero”, dijo Venus al ganar con su primer match point.
Serena ganó el Abierto en 1999 y Venus lo hizo el año pasado. HEWITT ENFRENTA A SAMPRAS
Pete Sampras derrotó ayer sábado al defensor del título Marat Safin en las semifinales del torneo Abierto de Estados Unidos de tenis.
Con esta victoria 6-3, 7-6 (5), 6-3, Sampras, 10ma cabeza de serie, enfrentará en la final al australiano Lleyton Hewitt (4).
Anteriormente, Hewitt venció al ruso Yevgeny Kafelnikov (7), por 6-1, 6-2 y 6-1, en la semifinal menos disputada en la historia del Abierto de Estados Unidos.
Sampras no tuvo fallas en el primer set. Pero en el segundo se quejó de dolores de estómago. Safin tomó confianza y forzó el tie break.
En esto Sampras es un especialista. Con su 16to ace del partido quedó a un punto. Safin salvó un set point, pero en el siguiente devolvió largo y otorgó el set a Sampras.
El norteamericano dominó el último set, en el que tuvo 20 ases, el último para match point.
Hewitt, quien tuvo que disputar cinco largos sets contra James Blake, un tenista no preclasificado, y contra Andy Roddick en otras etapas de este torneo, controló desde el inicio el duelo contra Kafelnikov. El australiano, cuarto preclasificado, nunca se vio amenazado.
“Sabía que tenía una tarea por hacer”, dijo Hewitt.