Fue un cierre de temporada poco visto, porque los "Indios" dejaron tendidos en el terreno a los "Vaqueros" en ocho episodios.
Con Julio Aparicio en tercera base y Elidio Rodríguez en segunda, el derecho Dimas Vega trataba de darle una base por bolas intencional a Luis Quintero, pero éste aprovechó un lanzamiento que se quedó en la zona buena para dar el imparable que le dio la corona a los hijos de la tierra de Urracá.
Otto Castillo cubrió la ruta para apuntarse el triunfo, mientras que el Oeste se mantuvo en la pelea con la labor de Gonzalo González, Gilberto Reyna y Vega.
En las ocho entradas que laboró, Castillo toleró siete inatrapables y dio seis ponches. "Me siento muy contento y todo se lo debemos a Dios, gracias a él pudimos ganar", afirmó el lanzador izquierdo.
"Sabía que mi hijo iba a ganar el juego", comentó brevemente emocionada, Virgina, madre de Otto Castillo en el terreno del Estadio Nacional.
Para Castillo es la segunda vez que tiene el honor de darle el título a su provincia. En el 2001 lanzó y ganó el partido final de la categoría infantil, realizada en Chiriquí.
"Son unos niños, pero realmente son jugadores maduros", afirmó Roberto Aizprúa, director de la tropa de Veraguas. "Desde que salimos de Santiago, dije que íbamos a ganar el título".
"Esto se lo dedicamos a Frank Henderson, que en paz descanse, porque el fue una bujía de este equipo".
Veraguas ahora se preparará para defender a Panamá en el próximo Campeonato Latinoamericano Preintermedio en Monterrey, México.
De los 14 jugadores que fueron campeones latinos en el 2001 y que participaron en el Mundial de Williamsport, 12 están en este equipo. Oeste abrió el marcador en la parte alta del segundo capítulo, cuando Luis Paz pisó el plato en una jugada de selección, ante batazo de Alexander Acosta.
Los "Indios" respondieron en la parte baja de ese mismo episodio con Nelson Guerra, quien aprovechó un lanzamiento descontrolado del abridor González.
En el tercero, Oeste volvió a dominar el cotejo cuando Moisés Staff pisó el plato por un error del torpedero Tejada.
Reyna, como relevo, pudo contener a los veragüenses en los episodios cuatro y cinco, pero en el sexto le emparejaron las acciones, gracias a un error del jardinero izquierdo, lo que provocó que Tejada anotara con la del 2-2.
La confrontación se mantuvo así hasta el octavo tramo, Otto Castillo fue boleado; Julio Aparicio dio sencillo al cuadro interior y momentos después Castillo fue sorprendido en tercera, tratando de estafarse la base.
Elidio Rodríguez sacó elevado al central que pifió el jardinero y permitió que Aparicio llegara a tercera, y el bateador a la segunda almohadilla.
Fue entonces cuando el técnico Luis Muñoz, quien sustituía a Gregorio Jiménez -tras ser expulsado por el árbitro jefe-, mandó a darle la base intencional a Luis Quintero.
La idea era llenar las bases para jugar por la doble matanza, pero Quintero hizo gala de una vasta experiencia y aprovechó un lanzamiento para dar el "hit de oro" y permitir que Aparicio se zambullera de cabeza en el plato para acabar el partido.