Uruguay y Argentina generaron oportunidades pero no pusieron el balón en la red. El debutante Ecuador dejó tarde sus nervios y Paraguay quedó eliminado en los octavos de final de la Copa del Mundo de fútbol.
La derrota del sábado de Paraguay ante Alemania representó el último episodio de la frustrante actuación en el mundial que han tenido equipos de Sudamérica, que ahora sólo tiene en Brasil al único de sus cinco representantes con vida.
Brasil, que tuvo una difícil eliminatoria, ahora concentra las esperanzas de la región, como ocurrió en las dos Copas del Mundo pasadas.
Aunque el balompié sudamericano ha estado lejos de la deshonra, la maratónica eliminatoria mundialista y la "europeización" le han cobrado algunas cuotas.
La dificultad para el fútbol sudamericano es mantener su identidad clara pues tras la salida de Uruguay en la primera ronda del Mundial, el entrenador Víctor Púa dijo que su equipo había aprendido mucho.
En años anteriores, el mundo aprendía de los uruguayos.
En los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, Uruguay revolucionó al fútbol y sorprendió al mostrar un juego de pases cortos nunca antes visto en Europa.
Uruguay incluso organizó en 1930, con el desaire de la mayoría de los equipos europeos, la Copa del Mundo de la que fue campeón y repitió su éxito en 1950.
222 Rivaldo, dijo al referirse al juego "sabemos que tendremos problemas. Si jugaron al contraataque contra Rusia, lo más seguro es que contra nosotros defenderán los 11 jugadores", acotó el astro del Barcelona.
No obstante, desde entonces Uruguay ha perdido su estatus como potencia mundial: se perdió los dos últimos mundiales y no se ha colado a los cuartos de final desde 1970.
Argentina y Paraguay, este último dirigido por el italiano Cesare Maldini, se asemejan a los equipos europeos en estilos de juego, aunque incluso el comportamiento de los jugadores ha cambiado, dejando atrás los característicos reclamos.
El ex goleador brasileño Tostao, quien participó en el Mundial de 1970 y actualmente colabora con un diario, cree que el fútbol sudamericano se ha homogenizado con Europa, en donde la mayoría de los principales jugadores sudamericanos ahora militan.
"En el pasado, la diferencia entre las escuelas europea y sudamericana era clara", dijo Tostao.
"En Brasil y el resto del mundo, la ciencia y el trabajo de los entrenadores ha motivado avances, pero se le han dado mucha importancia. Han detenido el deleite y el fútbol se ha convertido en un juego de adultos, serio y científico", agregó.