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¡Vergüenza . . .!


Todavía cuesta creer lo que pasó el sábado último en Florida, donde el argentino Sergio "Maravilla" Martínez fue víctima de uno de los despojos más grandes de los últimos tiempos, en su defensa del título interino superwelter del CMB, ante el boricua Kermit Cintron.

Martínez ganó la pelea con cierta comodidad. Al extremo de que en el séptimo asalto derribó a Cintron por toda la cuenta. El árbitro Frank Santore contó los diez segundos e hizo señas de que el combate había terminado.

Pero, insólitamente, dio marcha atrás ante las protestas de Cintron y la pelea continuó. Primer disparate. Luego, llegaría el segundo despropósito cuando se leyó el veredicto. Dos de los jueces, Peter Trematerra y Ged O`Connor (ambos de Florida) vieron la pelea empate en 113. El tercero, el respetado Tom Kaczmarek, le dio la victoria al argentino por 116-110.

 

Realmente es indignante que sigan ocurriendo estas cosas y, sobre todo, que no se tomen medidas al respecto.

Porque ni los organismos internacionales ni las comisiones locales suelen tomar decisiones ejemplificadoras en estos casos. Los ejemplos sobran y los pésimos oficiales siempre siguen trabajando, aun después de cometer semejantes aberraciones. Esperemos que no sea el caso de Santore, Trematerra y O`Connor, quienes deberían revisar si el boxeo es lo suyo.

Miguel Cotto ya se encuentra en Nueva York a la espera de su pelea del próximo sábado, en la que disputará el cetro welter OMB ante el británico Michael Jennings, en lo que será su reaparición después de la derrota sufrida ante Antonio Margarito, en julio del año pasado.

 

Cotto, sin embargo, parece estar más preocupado por la sanción impuesta a Margarito por el escándalo del supuesto vendaje irregular en la pelea ante Mosley, que por su propia pelea ante Jennings.

Lo concreto es que Cotto ha demostrado un gran enojo con Bob Arum, promotor suyo y de Margarito, por defender a este último.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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