El gobernador del estado de Guanajuato vetó ayer una ley que hubiese tipificado al aborto como crimen, incluso en los casos de víctimas de violación sexual.
La decisión del gobernador Ramón Martín Huerta fue un revés para las fuerzas de derecha que se sienten empinadas por la victoria de Vicente Fox, el candidato de su partido en las elecciones presidenciales de junio.
Igualmente marcó una derrota para la Iglesia Católica, que en una forma inusual se lanzó públicamente en respaldo de la ley.
La legislatura de Guanajuato, que tiene una mayoría de miembros del Partido Acción Nacional de Fox votó el 3 de agosto a favor de endurecer las leyes antiaborto, al suprimir una cláusula que permitía el método en caso de violación.
Los simpatizantes de la ley dijeron que la ley promueve el derecho a la vida y arguyeron que las víctimas de violación que tuvieron un aborto difícilmente podrían ser enviadas a prisión.