Los líos de Ricky Henderson con los Medias Rojas de Boston llegaron a un feliz término. Henderson, el máximo robador de bases de la historia del béisbol y conceptuado por muchos entendidos como el mejor primer bate de todos los tiempos, firmó su pacto por una temporada con los patirrojos y quedó listo para abrir la campaña.
Aunque la novena de Boston compró hace 72 horas los derechos del pelotero de su respectiva sucursal de Triple A, Henderson no estaba muy feliz que se diga con los $350,000 que le pagarán en el 2002, de acuerdo a lo reportado por la cadena ESPN.
""Este contrato no es correcto"", declaró Henderson al diario The Boston Globe. La situación tenía en jaque a los Medias Rojas, que esperaban hasta última hora que Henderson respondiera a la oportunidad que le están brindando.
El veterano se ganó su puesto con una actuación sólida en la Liga de la Toronja, pero aparentemente argumentaba que el contrato tiene una estipulación que no se había cumplido a cabalidad.
""Me iré a casa"", comentó Henderson. ``No firmaré"". Por su parte, el gerente general de los Medias Rojas de Boston, Mike Port, indicó que no está consciente de ningún pacto especial que se hubiera hecho.
Port le dijo al Globe que desconocía de algún acuerdo que el ex gerente general, Dan Duquette, hubiera estipulado con Henderson. Si hubiera existido, agregó Port al diario, el agente de Henderson, Jeff Borris, se lo habría mencionado.
La situación temblaba reciamente como todo un terremoto beisbolero en Boston, pero todo se arregló a pocas horas de vencerse el plazo respectivo.