Para que detengan los entrenamientos físicos de "El Loco", hace falta más que un accidente automovilístico.
¡Así es, señores! Como lo había prometido, el boxeador panameño Vicente Mosquera, regresó ayer a su "manicomio" (gimnasio Créditos Latinos) para seguir afinando su preparación, con miras a la segunda defensa de su título superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), a realizarse el próximo 5 de agosto en Panamá.
Mosquera sufrió un accidente en su automóvil, cuando se fue a una cuneta en el poblado de Puerto Caimito, sufriendo algunas heridas leves. Sin embargo, ayer se le vio muy animado en su trabajo en el gimnasio, demostrando que el revés es cosa del pasado.
"El accidente que sufrí no fue más nada que un susto. Gracias a Dios me sentí bien hoy (ayer), nada me dolía. Sin embargo, mi apoderado, Rogelio Espiño, me dijo que está pendiente la visita al doctor, para descartar cualquier cosa", expresó Mosquera, quien agregó "trabajamos por espacio de dos horas. Hicimos cuatro asaltos de guantes, trabajamos con la guanteleta, con el saco y las abdominales".
Mientras se amarraba el cordón de una de sus zapatillas, Mosquera le mandó un mensaje a su próximo rival, el venezolano Edwin Valero. Ahora sí se debe preocupar Valero, porque ni siquiera el accidente que sufrí me ha detenido".
RMB: Tenemos que ver el momento. A todo el mundo le interesaba el cruce de los mares. Y el cruce de los mares estaba en los ojos de todos, de los ingleses, de los franceses, de todo el mundo en el siglo XIX, que les interesaba este pedazo de tierra por la facilidad de llegar de un mar a otro. Los franceses no vinieron a cantar happy verdi to you. Cuando fracasaron llegaron los otros que tenían mejor tecnología, y la parte maravillosa de esa unión, que nadie la enfoca como la veo yo, la parte maravillosa médica que ocurrió durante la construcción del canal: toda es parte médica que es una conferencia extraordinaria de ver qué ocurrió, cuando esta gente llega aquí y ven que el montón de franceses se había muerto, y un hombre tan inteligente como el doctor Gorgas empieza a investigar. Tenemos que ver primero lo relativo a la sanidad, sino no vamos a poder hacer nada. De repente se entera que hay un pobre médico cubano que dice que puede ser el mosquito y se fueron allá. Mira que falta de arrogancia, eso se llama humildad científica. Ir donde un médico rural cubano que dice ‘esto es esto’, y se van allá a averiguar y uno del team de Gorgas se dejó picar a ver si era verdad, y le dio la fiebre amarilla y se murió.
RMB: Si sí con agua de coco y se morían todos…Por eso es que tanta gente murió durante la construcción del canal, primero los franceses, después los chinos, los negros…todo el mundo habla de nuestro canal, el canal lo construyeron extranjeros, lo pagaron extranjeros, esa parte se la tienen que tragar los panameños, porque ¿el canal que hicimos nosotros? No, no, no; 36 mil 400 obreros trabajan en el canal de los cuales solo trescientos y tantos eran panameños. El canal lo construyeron extranjeros, la población de la provincia de Panamá en ese momento eran 90 mil habitantes. Tenemos que ser agradecidos a esos extranjeros, son gente que son parte de nuestro país y que seguimos viéndolos como extranjeros.
RMB: Primero me fui interna a Cuba, después cuando se formó el lelé Batista-Fidel mi papá nos mandó a estudiar medicina a España; allí me casé con un americano y me fui después para Estados Unidos a hacer mi residencia, mi especialidad, mi oncología, allá tuve a mis hijos, y regresé finalmente en 1972, y, aunque no lo creas, es él, mi esposo quien me trae para acá; él quería venir a Panamá a vivir, porque se fue a trabajar al Canal y yo empecé de nuevo como médico cuando ya tenía una práctica enorme en Nueva York.
RMB: Pasaron muchos años, lo que reflejo mucho en la novela Laberintos de Orgullo; un ciudadano que se va de Panamá a estudiar (soy yo misma) y que regresa y no entiende: esto no es conmigo, la dictadura no es conmigo, yo soy médico ustedes son militares, hasta que llega un momento en que quedas involucrado en la situación. No hay forma de despegarse del país.
RMB: Yo pienso que está en alza. Mira todo lo que se está publicando. Este país nunca ha sido un país de novelistas, muy pocos hasta los años 80; empiezan a salir novelistas por todas parte, el Doctor Morgan, el licenciado Fonseca, hay novelistas de todos los tamaños que antes escribían cuentos; fíjate los ganadores del Premio Miró, gente establecida, Neco Endara y compañía, toda esa gente eran cuentistas, y de repente se tiran a escribir novelas, lo que indica que hemos ido aumentando en cantidad. En el último premio Alfaguara ese que da un montonón de plata me contó una amiga, que habían ido 29 novelas panameñas al premio. Que no ganaron, pero yo no sabía que había en este país 29 personas que creían que podían ganar ese premio, ¡que bueno!. Debe tener fe en lo que escriben y en lo que hacen. Yo creo que aquí ha habido un boom de la literatura.
RMB: Yo destacaría el esfuerzo que ha hecho el licenciado Fonseca Mora con sus novelas que están en Colombia; también el doctor Morgan que ha llevado sus novelas a España, y que se ha movido muy bien, y que se está moviendo muy bien El Caballo de Oro. Creo que esto es interesante, que se muevan, que la gente conozca la literatura panameña. Que ya no estemos encerrados en nuestro pequeño círculo vicioso. Así que uno o dos, dos árboles no hacen una foresta, pero creo que poco a poco mis novelas están saliendo bastante y sobre todo en Estados Unidos a mi me conocen muy bien.
RMB: Sinceramente esto me tiene bastante confundida, porque no es posible que la mayoría de estas jóvenes que son abusadas sexualmente sea, en su mayoría, por adultos, como que vamos bajando la edad del gusto masculino hacia las mujeres. Es un problema de la sociedad, hablan de los medios de comunicación; tu sabes que los medios de comunicación desgraciadamente, sobre todo la televisión trae una escenas violentas de sexo como si nada. Ya puedes poner el cable a cualquier hora y que es lo que no ves allí, a cualquier hora; y entonces eso se comienza a filtrar hacia abajo y parece que eso está bien, todo este lío que se formó el otro día con unas niñas metidas en un push botton. Se formó semejante revulú, esto es común; quién tu crees que embaraza a todas estas niñas que van a parir al Santo Tomas. A las cinco mil, seis mil menores de edad que llegan a parir allí. O incesto o un adulto, y rarísima vez un amiguito, rarísimas veces. Y nadie va a preguntar quien las preñó, pero lo que es peor, vete a investigar sobre las que están abortando; están llegando 25 muchachas a abortar por cada 100 que llegan a parir; la cifra normal en aborto espontáneo como se le llama es de cinco por ciento, y las otras 20 quién son, aquellas a las que le meten chucho, es un problema social enorme…
RMB: La sexualidad desbordada del hombre, no se… tengo el diagnóstico, pero el tratamiento no lo tengo. Yo me horrorizó, me quedó pensando, la mayoría de las niñas de 13, 14 y 15 años ya han tenido relaciones sexuales, empiezan muy jóvenes cada vez más. Las que tienen dinero se cuidan, compran pastillas y saben todo; las que no tienen son las idiotas que se embarazan, y tienen los abortos. Cuando tu tienes un país en el que hubo 147 mil niños sin padre, recuerdo cuando Teresita dijo eso; en los dos años, un país que tiene tres millones de habitantes, 147 mil nacen sin padre, entonces es una irresponsabilidad tanto de la mujer como del hombre, de los dos lados. Tenemos que empezar fuertemente a hacer educación sexual en las escuelas, pero una educación sexual no es punitiva y ni es demostrativa, para que funcione tienes que tener clínicas de adolescentes cerca de todas las escuelas. Donde las jóvenes puedan ir a verse, donde puedan tener la libertad de escoger, si van a tener relaciones sexuales, algo para protegerse, y los varones puedan ir también.
RMB: En efecto, yo creo que el hombre que abuse de una niña debe pagar con una pena importante, pero no solamente en la cuestión de la paternidad responsable, y el que les obliguen a pagar el mantenimiento de esos niños, sino que debe haber algo. Aquí los agarran hoy y los sueltan al día siguiente. Tenemos una situación social muy dura. A mi me parece que el sexualismo desbordado de la población es responsable de la gran cantidad de pobreza que hay en este país.
RMB: Yo creo que la propuesta tiene que ser principalmente a nivel de, ni siquiera a nivel del hogar como todo el mundo dice. Todo el mundo dice dónde están los padres de esa niña. En este país donde todo el mundo habla de la desintegración del hogar tenemos que empezar a hablar de la no integración del hogar. Porque los hogares no son integrados, mujeres que paren hijos con distintos hombres y luego tienen que salir a trabajar, y los muchachos quedan a su suerte; cómo se puede decir ¿qué hace la familia, sino hay familia? Vamos a tener que recurrir a la educación, a la escuela. No podemos seguir teniendo una escuela de cuatro horas; yo no se cuando tu fuiste a la escuela, pero a nosotros nos tenían amarrados ocho horas. Tu no puedes tener a los niños sueltos por ahí cuatro horas, con los padres trabajando todo el día. En nuestro momento siempre había la vigilancia y la restricción. Si no existe una estructura familiar que ayude al muchacho entonces eso depende del Estado.
RMB. Yo conozco muy bien el canal de Panamá, porque mi esposo trabajó allí por más d 25 años. El Canal es una institución que tiene más de cien años que no ha sido remodelada. Cuando hablaron de embalse dije, definitivamente voy a decir que no, porque yo no creo que este país aguanta menos tierra. Me parece una propuesta aceptable, que tiene sus riesgos, definitivamente pero nada está escrito en piedra. Tenemos aquí obreros de la construcción que hacen maravillas en media hora. A veces paso por una calle y me pregunto cuándo hicieron eso. El obrero aquí en Panamá se puede fajar con el que sea, en estas condiciones de clima, de lluvia y de calor, hacen maravilla. Ahora harán un edificio de cien pisos, y quien se mató en punta pacífica. Yo si estoy decidida a votar si.