Hizo historia, mucho más allá de lo que imaginó sucedería cuando su sueño se hiciera realidad. Y le llegó la fecha el pasado domingo en el estadio de Irapuato, que recibía a las populares Aguilas del América... difícil misión le encomendaron.
Claro que sabía que causaría polémica y tal vez hasta disgusto entre los seguidores del llamado "juego del hombre" y en donde se impuso, no sólo por su calidad de máxima autoridad dentro de la cancha, sino porque demostró tener calidad y conocimiento de lo que es el trabajo arbitral.
Es Virginia Tovar quien se convirtió el pasado domingo en la primer mujer en arbitrar un partido de primera división... y no, definitivamente, no fue un experimento, sino el premio al esfuerzo y al trabajo de una mujer que encuentra en su pasión, el fútbol, su máximo desarrollo.
"Creí que estaría nerviosa, pero la verdad es que no fue así, además me sentí apoyada por mi cuerpo arbitral e incluso por jugadores y público", comentó la mujer que es desde hoy, una celebridad.
Tanto así, que desgraciadamente su fama quiere ser usada políticamente y en uno de sus clásicos arranques por hacerse notar y continuar con su loca carrera a la presidencia del país, la primera dama Marta Sahagún ya la invitó a la casa presidencial el próximo miércoles, ¿con qué objeto? "No lo sé, no me dijeron si había algún evento especial o sencillamente vamos a charlar, pero no es la primera vez que voy a Los Pinos (casa presidencial), estuve ahí cuando con la selección femenil nos recibió el presidente Vicente Fox".
Tal vez la señora de Fox ni lo recuerde, pero hoy que es la mujer más famosa del país, son muchas las veces que ha sonado su teléfono, aunque no para recibir aún la llamada que en realidad espera: la de la Comisión Arbitral para refrendarla como árbitro central en alguno de los partidos de media semana que se jugarán dentro de la Liga.
Aunque todos estamos seguros de que así será, ella aún duda: "creo que sí realicé bien mi trabajo, sobre todo me siento muy orgullosa de pertenecer al grupo de mujeres que queremos incursionar en campos que antes nos estaban prohibidos... pero no sé si será suficiente para que me vuelvan a nominar, aunque debo aclarar que la Comisión y mis compañeros se han portado muy bien".
Como la mayoría de las mujeres trabajadoras de este país, Virginia es madre de familia de un pequeño de un año, esposa y ama de casa, "siempre dejó todo listo, la comida y la casa antes de salir a trabajar en esto del arbitraje, y aunque recibo mucho apoyo de mi esposo Armando, pues hay que cumplir con todo".
A sus 36 años recibe la oportunidad dorada y más que eso, se convirtió en la máxima figura del partido América versus Irapuato, en donde no sólo pitó y bien, sino que no le tembló la mano para sacar las tarjeta roja que dejo fuera a dos jugadores, ni tampoco se amedrentó ante silbidos y gritos de la concurrencia.
Mucho menos se deja manipular por algunos colegas que en el afán por crear polémica, insisten en confirmar que Cuauhtémoc Blanco la mandó de regreso a su casa "a lavar platos"... " de ninguna manera, yo no recibí faltas de respeto por parte de ningún jugador y no sentí que les molestara que fuera una mujer quien silbara el encuentro".
Su presencia en el campo causó sensación, aunque se dice que el trabajo de un árbitro sobresale cuando no se siente su presencia en el partido, pero esta vez la presión y la atención se centraban en Vicky y ella respondió con un aplomo impresionante, a pesar de no tener, por lógica, la velocidad de un hombre, sabe posicionarse bien en el terreno para detectar cualquier falta.
Desde que salió de su casa en Guadalajara, hasta Irapuato, en donde llegó manejando su auto y en la revisión al estadio, todas las miradas y la atención de la prensa se centró en ella, pero en ningún momento se mostró incómoda.
"Fue una gran experiencia y creo que superé bien la presión, no tenía porque sentirme distinta a mis compañeros, pero sabía que causaría comentarios... aunque la verdad no tantos!".
Maestra de Educación Física, Virgina es una mujer que a base de entrega y disciplina ve cumplido su anhelo de pitar en la Liga de fútbol mexicano, claro que a futuro se vislumbra en el terreno internacional, "será difícil, pero no imposible y seguiré trabajando por ello".
Hoy el nombre de Virginia Tovar ya le es familiar a toda la afición mexicana y no sólo por abrir brecha en su profesión, sino porque impuso respeto y su profesionalismo dentro de la cancha, lo que hasta sus detractores debieron reconocer. Femenina, extrovertida y abierta, pero siempre mostrando esa personalidad formal y de autoridad que debe mantener un árbitro, Virginia es la mujer que logró doblegar al llamado "juego del hombre".. ¡y va por más!