El delantero uruguayo Luis Suárez, además de sus goles es uno de los jugadores que siempre sobresale por alguna polémica como morder a un rival en el terreno de juego, pero esta vez llamó la atención por algo diferente.
Suárez se animó a defender el arco en un entrenamiento del Barcelona. Para sorpresa de muchos el charrua le detuvo un disparo a su compañero Marc-André ter Stegen.
La acción de Suárez le recordó a los usuarios de las redes sociales la atajada que hizo en el el Mundial Sudáfrica 2010, cuando Uruguay jugaba los cuartos de final con Ghana. En una de las últimas jugadas del cotejo, tras un rebote en el área de los sudamericanos , Asamoah Gyan cabeceó el balón y fue retenido con las manos por el artillero.
Esta acción le costó una roja directa, el cual desde la puerta de los camerinos vio cómo Ghana desperdiciaba el penal. Uruguay pasó a las semifinales del mundial.