"Vini, vidi, vinci" (vine, vi, vencí) proclamó ayer a su llegada a Venezuela el presidente Hugo Chávez, tras una gira de veinte días por Asia, España y Francia, emulando las palabras que pronunció hace más de 2.000 años el emperador romano Julio César tras una rápida batalla contra el rey del Ponto.
"La gira ha sido todo un éxito, más allá de lo que habíamos previsto (...) En resumen, puedo decir que "vini, vidi, vinci", y "vini" de nuevo", afirmó Chávez al descender del avión.
En veinte días, Chávez dio una vuelta al mundo "de más de 70.000 kilómetros, recorriendo más de diez países y contactando nueve jefes de Estado", a los que explicó el actual proceso político venezolano, afirmó Chávez a la prensa venezolana.
"Pasé más de 24 horas conversando con todos estos jefes de Estado y de gobierno, reyes y emires, explicándoles el proceso venezolano, y hemos recibido de todos estos países la manifestación de apoyo", dijo.
"En el mundo, desde la Unesco hasta los palacios de gobierno de Singapur, Manila, Kuala Lumpur, Seúl, España, París, se reconoce el proceso venezolano como genuina y profundamente democrático; se echaron por el suelo todas las tesis que se han venido levantando", subrayó. "Hicimos más de treinta entrevistas con medios televisivos en Asia y en Europa, programas de radio y prensa escrita, y en cálculos gruesos creemos haber llegado de manera directa, con mi propia voz, con mi propia palabra, a más de 200 millones de personas en el mundo entero", aseguró Chávez. El presidente destacó especialmente la función económica y para atraer la inversión a Venezuela de este viaje, en el que lo acompañaron una treintena de empresarios y durante el que dijo que firmaron "más de 22 convenios". Desde el 8 de octubre, Chávez realizó una gira oficial por China, Japón, Corea del Sur, Hong Kong, Malaisia, Singapur, Filipinas, España y Francia, desde donde llegó en la mañana de ayer.