La capital haitiana se despertó ayer, viernes, bajo fuertes movimientos de violencia con barricadas incendiarias en Carrefour, al sur de la ciudad, así como en la carretera que lleva hacia el aeropuerto.
Los manifestantes reclaman del Consejo Electoral Provisional (CEP) la divulgación pública de los resultados de las elecciones del pasado 21 de mayo, que son consideradas fraudulentas y que dan por ganador a la Familia Lavalas, del ex presidente Jean Bertrand Aristide (1991-1996).
Casi un mes después del evento electoral, la CEP no ha publicado los resultados de la primera vuelta electoral, mientras que los sectores de la oposición han dicho que no concurrirán a la segunda vuelta prevista para el próximo 25 de junio.
Los incidentes de la mañana causaron consternación entre grupos de estudiantes que están en los últimos días del ciclo primario escolar.
La situación empeoró porque a media mañana estaban ausentes los policías que controlan el tráfico en las calles de la capital, lo que provocó un cierre parcial de las actividades comerciales del centro de la ciudad.
Las organizaciones populares ligadas a la Familia Lavalas anunciaron una concentración masiva en el transcurso del día frente a la sede del CEP en Delmas, al noreste de Puerto Príncipe.