Gay, rey del esprint corto, pese a que el récord mundial pertenece al jamaicano Asafa Powell (9.74), batió en la contienda por el trofeo al etíope Haile Gebreselassie, plusmarquista mundial de maratón (2h04:26), y al chino Liu Xiang, campeón y plusmarquista mundial de 110 metros vallas.
"Pienso que he sido el mejor esprinter del año, pero todavía tengo que trabajar muy duro para batir el récord", advirtió Tyson Gay, que se encontró en Montecarlo con el primer ganador de este trofeo, en 1988, su compatriota Carl Lewis, de quien se declara admirador. "Me siento orgulloso de figurar en la misma lista que él, es un gran ejemplo para mí", dijo.
Gay recibió con este premio un cheque por valor de 100.000 dólares, igual que Meseret Defar. Con él, piensa comprar un coche deportivo, porque el que tiene ya está viejo. Para el año próximo, quiere prodigarse más en las pistas, después de haber comprobado en los Mundiales de Osaka que es "un esprinter física y mentalmente fuerte", acotó Gay.