México- Hace casi una década, el presidente argentino Carlos Menem, con un gesto cambió radicalmente las relaciones diplomáticas entre Argentina y Estados Unidos, al declarar su solidaridad con el presidente George Bush y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la Guerra del Golfo, enviando una nave argentina a unirse a la fuerza internacional para rechazar las invasión de Irak al reino de Kuwait.
Pocos años después, el presidente Bill Clinton reconoció--excesivamente según algunos críticos-- la contribución argentina al declarar a la Argentina "Aliado estratégico", el tipo de relación que Panamá trató infructuosamente de establecer con Washington tras la devolución del Canal.
Ahora el nuevo canciller de México, Carlos G. Castañeda, sorprendió a la comunidad internacional al proponer que su país integre las Fuerzas de Paz de la ONU, que igualmente podría señalar un acercamiento al nuevo gobierno de George W. Bush.
Nadie aquí ha mencionado el antecedente argentino, pero el propio Fox ha dejado claro que espera iniciar una intensa actividad diplomática con el equipo de Bush. Esta semana, por ejemplo, Fox solicitó a su enviado especial, el embajador Andres Rozenthal, que viaje a Washington para entablar lazos con un avezado equipo de expertos de Bush, empezando por el vicepresidente Richard Cheney y el futuro secretario de Estado Colin Powell, revelaron fuentes informadas a EL PANAMA AMERICA.
La preferencia por Bush, agregan las fuentes, se debe al hecho de la continuidad de una relación política y amistosa con Fox de varios años, cercana a los intereses de Texas y Guanajuato, cuando ambos fueron gobernadores de los respectivos estados.
El anuncio provocó estupor la semana pasada en los medios diplomáticos, considerando que prácticamente a lo largo de todo el siglo pasado la idea de no intervención fue fundamental en la política exterior mexicana.
En vista de los cordiales lazos que se vislumbran entre el presidente de México,Vicente Fox, y el próximo gobierno de George W. Bush, el ex-gobernador de Texas, se estima que la posición de "apertura" con que Castañeda parece encarar la política exterior, especialmente hacia Latinoamérica, contará con el cabal apoyo de Washington.
El historiador Lorenzo Meyer, experto en las relaciones México-Estados Unidos, anotó que si la nación con el nuevo gobierno del presidente Vicente Fox se está abriendo, México "podría unirse a las naciones que ahora contribuyen con las acciones de la ONU en el exterior."
La participación mexicana en las fuerzas de paz de la ONU fue solo una de las iniciativas que Castañeda mencionó en una consulta con varios intelectuales mexicanos sobre sus planes por revitalizar la política exterior mexicana.
Por su parte el escritor Carlos Fuentes, apunta que la participación de México en las Fuerzas de Paz "es algo optativo", y que existen otras áreas en las que su país podría tomar una participación más activa como la salud, educación, auxilio y organización social.
Preguntado si este es un paso positivo, Fuentes, quién fue embajador de México en Francia durante la década de los 80, respondió que no lo ve negativo, sino como algo que existió siempre. Además, ya no hay guerra fría en la que era necesario alinear a un bloque contra otro.
Carlos Monsivais, otro intelectual que participa en las consultas organizadas por Castañeda, se manifestó en contra de que las fuerzas armadas mexicanas participen en las actividades de la ONU. La contribución de México, señaló, puede ser más efectiva en el campo político y citó como antecedente el caso de Contadora y el de la intervención de Paz en Nicaragua.