Vuelve el Pro Bowl en su nueva encarnación como antesala al Super Bowl, y nos espera una nueva explosión de puntos y juego espectacular por parte de la AFC y la NFC.
La serie histórica se encuentra 20 a 20 entre las dos conferencias, con los ocho últimos encuentros divididos cuatro a cuatro, una muestra de lo parejo del vaivén del juego de estrellas lo que, sin embargo, no garantiza que el marcador sea cercano: de los mismos últimos ocho partidos, cuatro se han decidido por menos de siete puntos, mientras que los otros cuatro tienen una diferencia de 11.4 puntos en promedio.
Como quiera que sea, la tendencia del estelar partido es la de ofrecernos altos marcadores y grandes emociones. Siete de los marcadores más altos en estos juegos han llegado en los últimos 10 años, incluyendo un explosivo 55 a 52 en 2004.
La labor de liderar la explosión ofensiva caerá en los hombros de los “quarterbacks” de ambos equipos. La AFC pone sobre la mesa a los dos “quarterbacks” que terminaron la temporada regular con más yardas aéreas, Philip Rivers (4,710) y Peyton Manning (4,700). La NFC tratará de responder con Michael Vick, el jugador sensación de 2011 que consiguió 676 yardas terrestres y “rating” de 100.2, la primera vez que alguien supera 600 yardas terrestres y 100.0 puntos de “rating”. Por si fuera poco, la ‘Nacional’ incluye a Drew Brees, último MVP del Super Bowl y tercer pasador con más yardas aéreas (4,620).
Algunos jugadores buscarán las diagonales con un intento especial: Tony González podría convertirse en el máximo anotador en Pro Bowls con seis “touchdowns”. El corredor Adrian Peterson y el receptor Larry Fitzgerlad son los participantes que más se le acercan con tres anotaciones. Peterson está empatado como el máximo anotador terrestre y esperará separarse de un grupo en el que figuran Earl Campbell y Mike Alstott.