Este día fue el más esperado por mí, en estos 35 días que he estado en tierras sudafricanas.
Llegué desde horas tempranas al Soccer City, vimos el “show” preparado por el comité organizador y la FIFA en su totalidad, me dio mucha emoción verlo y estar presente. Luego llegó el momento del plato fuerte que fue el choque España ante Holanda, aunque no fue el partido que esperaba.
Pensé que Holanda iba a ser más competitivo, que arriesgaría más, pero fue muy conservador, y por tal razón España es merecedor de la Copa Mundial. La Furia Roja fue muy superior, no en todos los aspectos, pero en la mayoría.
España demostró ante Alemania y Holanda que es el mejor equipo del mundo, juegan un fútbol ideal, ofensivo, y no especula con lo que debe hacer, brindaron un juego armónico, y eso los hace merecedores de la final de este Mundial.
El gol anotado por Andrés Iniesta fue justo por lo que venía realizando el equipo español en la cancha.
El arbitraje de Howard Webb dejó mucho que desear, ya que la posición del central es pasar lo más desapercibido posible, pero se convirtió protagonista del mismo, sacando 10 tarjetas amarillas y expulsando a uno.
El Mundial.
Para mí, Sudáfrica aprobó su examen en la organización de esta Copa Mundial, ya que el país lució muy bien, todo fue exacto, bien coordinado, la seguridad fue extraordinaria, el partido final fue muy superior a los días anteriores, el espectáculo inició a la hora puntual.
Shakira realizó su presentación en la hora indicada, y todo el mundo estaba sentado en su butaca, con esto Sudáfrica pasa la prueba de una forma sensacional.
En cuanto al clima hacía mucho frío, la temperatura estaba bien baja, pero esto no fue un factor que nos quitara las ganas , ni la emoción de vivir esta gran final de la Copa del Mundo obtenida por la selección española.
“Que viva España, que viva España”, era el canto que escuchabas entre todos los fanáticos españoles que celebraban este gran acontecimiento.
Un momento que me llevó grabado en mi corazón es la primera vez que entré al Soccer City, para el partido inaugural entre México y Sudáfrica. Entré a este partido a mitad del primer tiempo y cuando estaba adentro reaccioné y vi que frente a mí se estaba jugando el primer partido de una Copa Mundial y que yo estaba presente, esto queda grabado muy adentro de mí y me lo llevaré conmigo hasta el día que muera.
Han sido 35 días excepcionales y quiero agradecerle a EPASA, la oportunidad que me han brindado de compartir con sus prestigiosos lectores.