El más importante desafío que enfrenta el voleibol masculino brasileño es "sobrevivir a 2002" y no dejar que las conquistas de la temporada pasada afecten la concentración y el rendimiento, dijo el entrenador de la selección campeona del mundo, Bernardo Resende.
"Nosotros vamos a tener que sobrevivir a 2002. El año pasado fue muy importante para el equipo, pero también dejó una herencia por todo lo que hicimos.