Ayer me sorprendía ver en la misma nómina a Rogelio Orillac (un buen dirigente) y a Rubén Moreno (un muy polémico dirigente). Una dupla que no pensé ver. Claro, todos tienen derecho a participar.
Moreno, muy recordado por su apodo de “Califa”, aspira, a regresar. La corredera fue grande, pero ya está. Me gustó el discurso de Chaluja, de tono conciliador. En tanto, Alemán tiene vida. No sé si sea Barça vs. Madrid, pero sí espero sea de altura, con dos buenos candidatos.