"No es justo que el pueblo panameño quien arriesga su Canal libre de toda deuda; un negocio de rendimientos económicos extraordinarios; y una cartera de clientes envidiable, como garantía para el financiamiento de la construcción de la Tercera Línea de esclusas, sea marginado y confinado en su pobreza y no se le permita iniciar junto a este proyecto, “La Estrategia Nacional para el Desarrollo” con luces que alumbren 30 años adelante”.
El próximo Referéndum para el que ya el pueblo ha sido convocado el próximo 22 de octubre, hay que considerarlo como un suceso histórico, porque nos brinda oportunidades irrepetibles para lograr emerger en convivencia democrática, con un nuevo diseño de una república novedosa y sólida, donde impere sobre todo la justicia social. En consecuencia, no se trata de un evento político mas como otros Referéndum que en años recientes hemos afrontado, por consiguiente, al tomar en consideración la precipitud injustificada, claros ejemplos discriminante contra la mayoría del pueblo soberano y dueño del Canal y un enfoque con perfil preferencial a ciertos sectores como las Navieras y grupos sociales poderosos e influyentes, esta realidad me obliga a sugerir a la ciudadanía con meditada responsabilidad, que vote “No” para poder rectificar después, el rumbo equivocado por donde nos llevan hoy, el “Gobierno-ACP”. Seamos concientes, este Proyecto se ha concebido sin considerar las necesidades para combatir nuestra pobreza, como una obra colosal de ingeniería, con visión fundamental y estructurado para satisfacer las necesidades y demanda por un mejor servicio a las Navieras que cruzan por nuestro Canal. Los administradores actuales, encabezados por el Ing. Alberto Alemán Zubieta y la Junta Directiva de la ACP se esmeraron por complacer a estos super clientes especiales dueños de barcos, ya que son estos los que nos generan ganancias y aportes económicos significativos. Este orden de preferencia hacía las Navieras, sobre las necesidades vitales y bienestar del pueblo panameño para su desarrollo integral, la concibo correcta de parte de la ACP, aunque le parezca al lector irónico que lo exprese así. En consecuencia, no dudamos en afirmar que nos encontramos hoy con un “medio” Proyecto de contenido meramente naviero y de intereses extranjeros, aunque deberíamos analizar con objetividad el por qué. El estado panameño ha responsabilizado a un grupo de profesionales la misión de mantener el Canal en condiciones operativas óptimas, abierto 24 horas de manera permanente y dar una atención de primera a sus clientes opulentos, las Navieras. Sin embargo, y esto es lo importante y donde se afinca mi “NO, ” hasta aquí aunque el 50% del Proyecto presentado al país es en términos generales aceptable y realizable, “siempre y cuando se cumpla antes con los diseños finales de las nuevas esclusas y tinas de reutilización de agua, así como el Estudio de Impacto Ambiental (EIA)” (que denominaremos el Componente “A” de Ingeniería) es ¡inconcluso o incompleto!, ya que le hace falta el otro componente a mi juicio vital, y es el Componente gemelo o mancuerna, (el “B”) definido como”La Estrategia para el Desarrollo Nacional”, y que al acoplar ambos (A+B) antes del inicio de la obra de ingeniería, habremos entonces los panameños logrado integrar y echar a andar el “Gran Proyecto de la Nación” con luces que alumbren 30 años de desarrollo hacía el futuro. Ahora bien, no son los administradores del Canal los que les corresponde diseñar y estructurar el Componente “B”, ya estos presentaron al país lo que le correspondía, el Componente “A”. El Componente “B” o sea La Estrategia para el Desarrollo Nacional, es una responsabilidad del Gobierno Central, naturalmente bajo el liderazgo del Sr. Presidente de la República, quien debería convocar al país a un Gran Acuerdo Nacional multisectorial y social, de donde debe emerger “La Estrategia” de obligatorio cumplimiento para los seis próximos presidentes constitucionales de la república. Como es de esperarse, la propia Estrategia debe desarrollar su mecanismo de defensa y supervisión también multisectorial, al margen de la burocracia estatal, aunque subordinado directamente al Presidente en turno, para que el rumbo acordado en el gran pacto nacional, que debe cursar la nave de la república hacía el puerto del desarrollo, no zigzaguee y se convierta en juguete de la politiquería o capricho de gobernantes mediocres que de repente surjan de las urnas. El “NO” que sugiero no es estéril ni representa una negación insensata, política o caprichosa. Lamentablemente la velocidad de ciertos acontecimientos donde los intereses creados económicos y políticos, han llevado a nuestro Presidente de manera precipitada hacía el abismo peligroso de un prematuro “SÏ”, que sería definitivo e irremediable, con una bayoneta en sus espaldas, nos ha situado en el último posible “retén”, para que todos juntos rectifiquemos, este retén es “El Referéndum”. Un “NO” es lo único que puede llamar la atención y detener al “Gobierno-ACP” para rectificar y lograr armar el “Gran Proyecto Nación”, no mas allá de los dos años próximos. De votar mayoritariamente con el “SÍ”, esta decisión sería final, irreversible y peligrosa, hasta pondría en riesgo sacrificar la anualidad actual que recibimos de $500 millones, que retendría arbitrariamente el “Gobierno-ACP, ” para subsidiar este Macro Proyecto al caer en una crisis financiera, ya que hoy se perfila hacía los $12, 500 millones en vez de los $5, 250. De ocurrir este desastre, los niveles de pobreza del país y población se recrudecerían y la inseguridad ciudadana entraría a metástasis. Finalmente, se necesitará un liderazgo excepcional del Presidente Martín Torrijos, para sacudirse los especuladores oportunistas e introducir la prudencia, sensatez, equilibrio social, orden, credibilidad y esperanza ante el futuro a estas alturas del juego, para dejar claridad ante la ACP, que el Canal es de todos los panameños y de las futuras generaciones.
La paradoja es el eje central. Las personas y las cosas van más allá de lo que aparentan, y las situaciones se salen del control de los actores de los relatos. Una paradoja es una afirmación en apariencia verdadera. Implica una autocontradicción lógica. O contradice el sentido común, no frecuente. Es aquello opuesto a lo que uno considera cierto.
En la búsqueda del amor, no se pierde la esperanza de encontrar a la persona indicada, aunque esté anunciado que se fracasará en el intento. Las promesas no cumplidas no son solo materia política, sino del corazón, y están contenidas en aquellas frases tentadoras y acarameladas del tipo “tú verás que conmigo será distinto”. En el relato no es la cándida niña, Ligia Elena, quien acepta irse con un niche, sino el hijo consentido de mamá que estudia en una costosa universidad estadounidense y quien corteja a la rústica hija de la criada del hogar de sus padres, la instruye y se la lleva a Europa. La nueva pareja, feliz, y los padres de él, enfermos.
Un protagonista patenta el voto de indiferencia. Es delito no respetar el derecho de autor, sobre todo en tiempos globales. Y a la hora de la verdad, 50 años después, la esposa revela un secreto íntimo. Ni que fuera un documento secreto en poder de la CIA.
En mundos paralelos se encuentra el desbordamiento de los padres protectores, felices hasta el infinito; la divertida abuelazón (¿a veces resulta insana?); la contemplación del anacoreta, y el talante sombrío de la pareja estéril; la relación padres-hijos, la enseñanza de los hijos y los miedos que les son infundidos a estos. Los pesos y contrapesos en las relaciones de poder esposa-esposo, y el forcejeo, cuando lo hay.
¡Cuidado! En una situación es posible que se entreteja en el ambiente sonoro el lenguaje procaz y el discurso religioso, y en otra puede resultar borrada la frontera entre la realidad y la ficción; entre el reportaje y el relato ficticio.
En cada texto hay una estructura del cuento, pero aquello que lo define es el tratamiento individualizado en sí de los asuntos, los personajes, sus pensamientos y sentimientos, así como los espacios y las peripecias expuestas.
Sobre este género, Borges expresa: “Veo las dos puntas: sé el principio y el fin; lo que sucede entre ambos extremos tengo que ir inventándolo, descubriéndolo”. Brújulas son estos párrafos iniciales que nos llevan a cierres-faros sorprendentes.
En cada una de esas gotas de agua vistas con la lupa, está a flor de piel la aventura humana. Con sus frustraciones, satisfacciones, obsesiones, postergaciones, indecisiones, insatisfacciones, emociones.
Quien emigra abandona su patria por el empeño de una condición mejor de vida, sin embargo lo persiguen las desazones y triunfos del terruño.
La superstición puede adoptar un carácter científico y también religioso: Petra, si sueñas que hoy es tu día, así está escrito, y no hay tutía.
Además del acaecer humano, la ciencia-ficción: sonrientes extraterrestres desnudos sostienen una plática con un terrícola, mientras otros se muestran vigilantes, o hablantines, o indiferentes.
Los humanos de esta región del planeta somos superlativos: hasta el ridículo llevamos la epopeya del nacimiento y de la vejez. Como la belleza se esfuma, la lozanía se seca. Hasta el cuerpo otrora candoroso y ardiente se desploma de repente. Es gente determinada capaz de rematar una relación de lustros envalentonada por el hedor al ser descubierto el pie. Cuestión de olores: en un funeral bajo el estricto ritual religioso se prescinde de las coronas de flores, no vaya a ser que se le atrofie el olfato a los deudos.
La vida es un viaje. En una búsqueda ancestral se convierte la existencia humana. Ese caminar es esencia vital. Un varón transitó leguas y leguas buscando la felicidad que no encontraba. Después de descubrir nuevos parajes, situaciones, personas y riquezas, la felicidad no se le apareció. Retornó a su sitio de origen y por arte de magia la halló en la sonrisa ancha de sus hijos y en el afecto que le tributaron sus amigos.
El cuento –según Joyce- se construye alrededor de una epifanía, y el cuentario de Beleiva Ortiz es un canto a la vida, a sus espacios y circunstancias y a los viajeros más cercanos.
En los relatos un encantador se traga a su serpiente; unos seres son hiperpredecibles, otros, rehenes de sus manías; los hay absolutamente impredecibles; es un juego aterrador la travesura de convertirse en rezador de velorio a los diez años; un gringo viajó miles de millas para presenciar un desfile municipal de carretas que resultó frustrado por una disputa entre el alcalde y el comité organizador de la fiesta.
En Vida, corriente arriba, hay un tratamiento psiquiátrico para el síndrome del porqué. Un beso en la boca puede acabar con la melancolía y el insomnio producido por el síndrome del porqué de la existencia, incluso del porqué hay pobreza, que había atormentado por varias décadas a un amante. Recomiendo los poderes de este mentolato narrativo.
(*) Texto basado en la presentación del libro Vida, corriente arriba, de Beleiva Ortiz. La actividad fue celebrada en la Biblioteca Nacional “Ernesto Castillero Reyes”, del Parque Omar, en la ciudad de Panamá, el 14 de junio de 2006.
Votemos No, Para Poder Rectificar Mañana
No se trata de un evento político mas como otros Referéndum que en años recientes hemos afrontado, por consiguiente, al tomar en consideración la precipitud injustificada, claros ejemplos discriminante contra la mayoría del pueblo soberano y dueño del Canal y un enfoque con perfil preferencial a ciertos sectores como las Navieras y grupos sociales poderosos e influyentes, esta realidad me obliga a sugerir a la ciudadanía con meditada responsabilidad, que vote “No” para poder rectificar después, el rumbo equivocado por donde nos llevan hoy, el “Gobierno-ACP”.