El avión partía en dos minutos. Se le iba el juego al Real Madrid. Los pasajeros ya sentían que se caía la Liga y el sabor a decepción se miraba en las fanáticas.
Pero apareció el héroe del Alirón, el hombre que cantó su gol, besó el cielo y abrazó su fortuna: Gonzalo Higuaín.
Era el minuto 89, cuando el argentino le pegó al balón con todas las ganas del mundo y venció al Osasuna para marcar el definitivo 2-1, que puso final a las especulaciones.
Antes, al minuto 83 Pachi Puñal marcaba el gol de la victoria del Osasuna, justo en su casa, el Reino de Navarra.
Pero Madrid, como lo hacen los grandes clubes, se armó de valentía, no se rindió y Robben, de cabeza a balón parado, empató la acción al estilo Misión Imposible (sólo que sin el "tararán" ni Tom Cruise).
Luego llegó Higuaín, para variar, para cantar y para bailar hasta tango.
Lo demás fue emoción, alegría y dramatismo, como pasa en estas películas españolas, mejores si está Penélope Cruz.
En España
El entrenador del Real Madrid, Bernd Schuster, ha destacado que "ha sido un final bonito".
"Parecía una película americana de deportes, en las que hay que pelear y sufrir, y hemos tenido un final bonito y ya somos campeones", ha dicho Schuster a EFE.
El montenegrino Predrag Mijatovic, director deportivo del Real Madrid, aseguró que el triunfo en la Liga se produjo "tras un final espectacular".
"Ha llegado en un final muy espectacular. Le doy la enhorabuena a todos. Empezando por los jugadores. Es un título merecido. Hemos demostrado ser el mejor equipo, la Liga española es muy competitiva y no tomó en serio los comentarios de los que dicen que ha ganado el menos malo", añadió a EFE.