La Embajada estadounidense le transmitió ayer al Gobierno un informe oral y confidencial con las pruebas que sostienen la culpabilidad de Osama bin Laden en los ataques terroristas a Nueva York y Washington del 11 de septiembre pasado. Fue durante una entrevista solicitada por el consejero político de la misión norteamericana, Michael Matera y la secretaria de Política Exterior, Susana Ruiz
Cerrutti, en el que el gobierno estadounidense pidió máxima reserva sobre el contenido. "Llegado el momento, nos encargaremos de difundirlo al mundo", dijo Matera a Cerrutti. El informe, muy escueto, es básicamente un gesto político hacia los países más alineados con las razones de Washington en la región.
Estados Unidos eligió revelar los datos que demostrarían la autoría intelectual de laagrupación terrorista Al-Qaeda, que maneja el disidente saudita, sólo a Brasil y Argentina en América Latina. Ambos países fueron los que impulsaron y llevaron adelante la reactivación del TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) en la OEA, cuando todavía humeaban los escombros de las Torres Gemelas.
Ninguno de los gobiernos hasta ahora informados por Washington revelaron con claridad cuál sería la evidencia que conecta al hombre más buscado del mundo con los ataques terroristas.