El colegiado que arbitró la final de la Copa del Mundo en Sudáfrica entre España y Holanda, Howard Webb, fue condecorado ayer por el príncipe Carlos de Gales con el título de Miembro del Imperio Británico (MBE), honor que dedicó a todos los que han trabajado con él.
Webb aseguró, en el palacio londinense de Buckingham, que nunca se hubiera imaginado cuando empezó a arbitrar partidos que “recibiría este honor” e hizo referencia a la presión a la que a veces se enfrentan sus compañeros de profesión a nivel mundial.