Bradley Wiggins se convirtió ayer en el primer británico en ganar el Tour de Francia e incluso ayudó a su compañero Mark Cavendish a llevarse su cuarta victoria seguida en el esprint final sobre los Campos Elíseos.
Wiggins aseguró su triunfo con un desempeño dominante el sábado en la última contrarreloj para incrementar su ventaja, ya de por sí amplia. Christopher Froome, compatriota suyo y compañero en el equipo Sky, terminó segundo en la tabla general a tres minutos y 21 segundos, mientras que el italiano Vincenzo Nibali entró tercero a 6:19 del líder.
“Han sido un par de semanas mágicas para el equipo y para el ciclismo británico”, dijo Wiggins. “Algunos sueños se convierten en realidad”.
La última vez que dos ciclistas del mismo país finalizaron en primero y segundo lugar en el Tour fue en 1984, cuando el francés Laurent Fignon derrotó a Bernard Hinault.
Wiggins felicitó a sus compañeros tras cruzar la meta, le dio un fuerte abrazo a su esposa y tomó las manos de sus hijos. El espigado londinense de 32 años arrojó besos y se inclinó ante un mar de banderas británicas.
Después que una soprano entonó “Dios salve a la reina”, Wiggins le agradeció a la multitud con un toque de humor británico.
“Felicidades, que tengan buen viaje a casa. No se emborrachen mucho”, afirmó el ciclista, que da a conocer por medio de su autobiografía cómo superó sus problemas con el alcohol después de sus primeros días de éxito en el Velódromo.
Dato del Tourde FRancia
1984- fue la última vez que dos ciclistas del mismo país finalizaron en las dos primeras posiciones.