Stephens conservó la serenidad, sin hacer caso del problema físico al otro lado de la red, y remontó para vencer por 3-6, 7-5, 6-4, su triunfo más significativo en sus siete torneos de Grand Slam.
La joven estadounidense no cobró consciencia de la relevancia del partido hasta que empezaba a recuperar el aliento, cuando todavía la victoria parecía algo irreal.
"Cuando me estiraba me decía: `estoy en las semifinales de un Grand Slam', Me decía: `Caramba. No fue tan difícil como creí'. Pero esto es sensacional'', expresó. ``Estar en las semifinales de un Grand Slam es por supuesto, digo, un gran logro. Mucho y arduo trabajo''.
La derrota fue la primera desde el 17 de agosto para Williams, ganadora de 15 torneos de Grand Slam, y puso fin a 20 victorias consecutivas.
Williams no había perdido un partido en una competencia de Grand Slam desde el Abierto de Francia, donde su eliminación en la primera ronda precedió un resurgimiento en el segundo semestre de 2012 que incluyó los títulos de Wimbledon, de los Juegos Olímpicos de Londres, del Abierto de Estados Unidos y de un campeonato de la WTA.
Luego de ganar en su primer encuentro de cuartos de final de un Grand Slam, Stephens juega ahora contra la campeona defensora Victoria Azarenka.
Stephens conectó varios ganadores, redujo los errores e hizo que Williams anduviera por toda la cancha con su dolor.
Al final, Williams felicitó a Stephens, quien se despidió de los aficionados con una expresión de incredulidad.