Ganar un major es el reto final de Tiger Woods para recuperar su nivel. Parecía inevitable en el inicio de la temporada de campeonatos importantes, cuando Woods ganó en Bay Hill y se convirtió en el favorito cada vez que jugó.
Sin embargo, por cuarto año seguido, llega al último major de la temporada sin haber triunfado en uno. Woods por lo menos tiene mejores opciones que sus anteriores dos veces en el torneo PGA Championship. Un año, estaba a punto de divorciarse y el siguiente, casi no había jugado golf por una lesión.