Algunos hípicos nos preguntan si nos parece que nuestro país cuenta con caballos en la generación que actualmente tiene 3 años con el potencial suficiente para aspirar a una posición de honor en el Clásico Internacional del Caribe del cual seremos anfritriones en diciembre.
Se trata de una pregunta algo difícil, porque en los próximos 90 días pueden darse evoluciones o involuciones que cambiarían radicalmente el panorama actual. Habría que considerar que las carreras de la triple corona nacional, que son el gran termómetro para medir cualidades, todavía no se han dado, además de que para medir posiblidades también es necesario contar con referencias sobre los equinos que vienen de otros países.
A pesar de lo que hemos señalado, creemos que siempre hay posibilidades. Incluso, si comparamos el grupo actual con la generación del año pasado, sin lugar a dudas el de ahora es más compacto y el aspecto competitivo luce más alentador. No olvidemos que el año pasado era “Voy Porque Voy” y después los demás.
Esta vez el lote luce más equilibrado. No tenemos dudas de que el 1 de septiembre, cuando vence el plazo para pagar la cuota de inscripción para competir en la primera gema de la triple corona nacional, habrá cerca de 10 aspirantes, para ser conservadores. Esto es de suponer porque hasta el momento no ha surgido ningún caballo ni yegua dominante en esta generación de tresañeros.
La historia reciente no dejó como lección la presencia de un caballo como “Cafajeste” (2003), que antes de medio año no pintaba como un aspirante claro en las carreras de la triple corona y, mucho menos en el “Derby caribeño” y el resultado es harto conocido. Por lo pronto, conviene esperar al menos otro mes, para tener una aproximación a la realidad y tener elementos de juicio para proyectar nuestras posibilidades en la justa caribeña.