El venezolano Luis Sojo, que salió como bateador emergente, pegó sencillo impulsador de dos carreras en la parte alta de la novena entrada y los Yanquis de Nueva York se proclamaron nuevos tricampeones de la Serie Mundial al vencer por 4-2 a los Mets en quinto partido del "Clásico de Otoño".
La victoria permitió a los Yanquis conseguir el tercer título consecutivo y el cuarto en cinco temporadas para llegar a la número 26 de su historia en las 37 participaciones que han tenido en la Serie Mundial.
Los Yanquis se convierten en el primer equipo de las Grandes Ligas desde 1972-74 en conseguir tres títulos consecutivos del "Clásico de Otoño" desde que lo lograron los Atléticos de Oakland y la tercera vez que lo consiguen en su historia.
"Han sido tres títulos maravillosos, cada uno coidos con distinto nivel de jugadores, que lo dieron todo en el campo", declaró con lágrimas en los ojos, el dueño de los Yanquis."Los Mets se merecen todo el respeto y la admiración por el gran equipo que demostraron son en el campo".
El relevista panameño Mariano Rivera se encargó una vez más de ser el cerrador de oro para los Yanquis al lanzar la novena entrada y establecer una nueva marca al lograr siete salvados en serie mundial y 17 consecutivos en partidos de fase final.
Rivera logró su segundo salvado de la serie al sacar el último episodio del partido en el que sólo dio una base por bolas y sacó un ponche.
Cabe destacar que El taponero panameño, junto al puertorriqueño Bernie Williams y el venezolano Luis Sojo también se convirtieron en los primeros jugadores no originarios de Estados Unidos que ganan cuatro series mundiales.
El encargado de abrir el marcador para los Yanquis fue el puertorriqueño Bernie Williams, quien en la parte alta de la segunda entrada marcó con jonrón solitario para la primera carrera de su equipo.
Williams, que se había ido en blanco en los 15 turno al bate que tuvo en los cuatro primeros partidos de la serie recuperó su condición de jugador productivo para los Yanquis en la primera visita al plato frente a Al Leiter y lo castigó con el cuadrangular solitario que permitió a su equipo ponerse con la ventaja y a la vez terminar su mala racha con el madero.
En ese mismo episodio los Mets empataron el marcador cuando el guardabosque derecho Bubba Trammel aprovechó un error del lanzador estrella de los campeones del mundo, Andy Pettitte, para pisar la goma.
Antes de terminar la segunda entrada el jardinero izquierdo Benny Agbayani amplió la ventaja de los metropolitanos al pegar sencillo remolcador que permitió al guardabosque central Joy Payton hacer timbrar la registradora y colocar 2-1 la pizarra.
Sin embargo, cuatro entradas más tarde, en el sexto capítulo, el parador en corto Derek Jeter se encargó de emparejar el marcador para los campeones del mundo al botar la pelota del parque en el que fue su segundo vuelacercas de la serie.
Jeter volvió a surgir como el nuevo líder indiscutible de los Yanquis del nuevo milenio y repitió por segundo partido consecutivo cuadrangular solitario para convertirse en el Jugador Más Valioso de la 96 edición de la Serie Mundial (MVP) con seis carreras anotadas.
La jugada decisiva se dio en la parte alta de la novena entrada cuando Sojo ligó el sencillo, una rola entre el paracorto y el segunda base, para que el jardinero central Jay Payton lanzase al plato y golpease a Jorge Posada que ya había pisado la goma y de esta forma permitir también que Scott Brosius completase el racimo de las dos carreras.
El relevista Mike Stanton (2-0), que dio descanso al abridor Andy Pettitte, obtuvo el triunfo en el partido en una entrada trabajada en la que obtuvo la marca perfecta y sacó un ponche.
El abridor Al Leiter (0-1), que lanzó ocho entradas y dos tercios, había lanzado una gran pelota hasta que Sojo le conectó el sencillo impulsador con dos "out" en la pizarra, para cargar con la derrota luego de permitir siete imparables, aceptó cuatro carreras limpias, otorgó tres bases por bolas y sacó a nueve bateadores por la vía del ponche.
La jugada decisiva se dio después que Sojo ligó el sencillo, una rola entre el paracorto y el segunda base para que el jardinero central Jay Payton lanzace al plato y golpease a Jorge Posada que ya había pisado la goma y de esta forma permitir también que Scott Brosius completase el racimo de las dos carreras.
El relevista panameño Mariano Rivera se encargó una vez más de ser el cerrador de oro para los Yanquis al lanzar la novena entrada en la que estableció una nueva marca al lograr siete salvados en serie mundial.
El abridor Al Leiter (0-1) que había lanzado una gran pelota hasta que Sojo le conectó el sencillo impulsador con dos out en la pizarra cargó con la derrota al permitir siete imparables con cuatro carreras limpias y sacó nueve ponches.