El pívot chino Yao Ming, que debutó en la noche de ayer en la NBA como jugador de los Houston Rockets, aseguró que durante su primer partido se había sentido "como en medio de una guerra".
"En todos los aspectos -pabellón, afición, estrategia y juego- la agresividad es tremenda. Era como una guerra", señaló Yao, que no ocultó su decepción en las declaraciones que hizo al "Diario del Pueblo".
Yao (2,24 de altura y 22 años), que comenzó el partido contra los Indiana Pacers en el banquillo, únicamente capturó dos rebotes, no anotó ningún punto, y fue superado claramente por Jermaine O"Neal, actuación que le ha dejado un mal sabor de boca.
"No he jugado muy bien hoy, estoy decepcionado. Sabía que varios millones de personas en China y todo el mundo seguirían mi actuación. Tengo que reconocer que estaba muy nervioso y sobrexcitado.", señaló el número uno del sorteo universitario.
El pívot chino manifestó sus ansias por disputar el próximo partido de la competición para mejorar en el aspecto reboteador, "intentaré atrapar tantos rebotes como pueda. El pívot debe encargarse de desahogar y proteger a los jugadores exteriores".
Yao señaló que su deficiente actuación se debía a la falta de entrenamientos con su nuevo equipo, "los Juegos Asiáticos no me permitieron llegar a Houston hasta el 14 de octubre. Me perdí un mes de pretemporada, lo que ha afectado a mi rendimiento en la cancha". "Tras diez partidos oficiales podré demostrar toda mi valía. Sólo pido a los aficionados chinos y de Houston que me den tiempo", señaló.