Kaká acabó el partido en Lyon frustrado por el resultado, la imagen del equipo y consciente más que nunca de las críticas que está recibiendo por su rendimiento: "Yo no soy el culpable de la derrota. La culpa es de todo el equipo", afirmó el brasileño, que realizó un mal partido en una cita importante para él.
Tras el naufragio del Madrid en Lyon, Kaká se ha sentido señalado más que nunca desde que desembarcó en el Real Madrid, y su reveladora respuesta tras la derrota -"Yo no soy culpable"- refleja que las críticas no sólo han llegado a oídos del brasileño, sino que por vez primera ha sentido la necesidad de defenderse públicamente por lo que considera un ataque injustificado hacia su rendimiento.
Es cierto que Kaká no ahorró esfuerzos sobre el césped y se ofreció en todo momento (llegó a participar en un total de 50 jugadas). Pero el brasileño fracasó en su labor de enganche entre el centro del campo y los delanteros, y no logró conectar ni con Higuaín ni con Cristiano.
De los 17 pases que recibió el brasileño de Xabi Alonso y Diarra sólo consiguió que once de ellos acabaran en las botas de los atacantes, que anoche deambularon por las inmediaciones del área desnutridos de balones.