El técnico de la Selección Sub-23 de Panamá, Julio César Dely Valdés, consideró ayer, en el arribo del combinado nacional al país, que la prematura eliminación que sufrió su escuadra en el torneo Preolímpico de Concacaf “no es un fracaso”.
“¿Por qué siempre se habla de la palabra fracaso? Yo no veo esto como un fracaso. Tal vez sea una decepción o una desilusión, pero aquí no podemos hablar de fracaso. Fracaso fue lo de Estados Unidos”, sostuvo el timonel colonense.

El “Panagol” expresó, además, que por “errores puntuales” cometidos sobre el terreno de juego “no se pudo conseguir lo que se fue a buscar”.
“Es una lástima que no se ha cumplido lo que hemos ido a buscar. Creo que la clave estuvo en situaciones puntuales, sobre todo en el primer partido (ante Honduras), donde nos hicieron perder los errores. Pero el equipo, por lo menos, lo intentó y en el último partido (ante México) demostró que tiene cosas importantes, aunque eso no basta”, apuntó.
Al ser cuestionado sobre su insistencia en convocar y poner a jugar a Eric Davis, un futbolista que, para muchos, no ha llenado nunca las expectativas, Dely respondió: (Eric) Davis solo jugó el primer partido; el segundo no estuvo y vio algunos minutos en el tercero, en donde tuvo un buen desempeño”, manifestó.
Para concluir, el exasistente técnico y jugador del Málaga se refirió al mal que aqueja a las selecciones nacionales de encajar, en diversas ocasiones, goles en los últimos minutos del partido, situación que se le presentó en dos oportunidades a la Roja sub-23 en este campeonato.
“El fantasma de los últimos minutos es una cosa que parecía que ya era historia, porque en la Copa Oro fue al revés: eramos nosotros quienes marcábamos sobre el final. No vamos a poner que ese fantasma haya vuelto, simplemente que contra México se mezcló la virtud de ellos con un error nuestro, y con Trinidad y Tobago fue una jugada confusa”, finalizó.