La ciudad puerto japonesa de Yokohama estaba de fiesta desde anoche, con un concierto "pop" y folclórico y quema de fuegos artificiales, a la espera de la gran final Alemania-Brasil del Mundial 2002 de fútbol, que se juega mañana.
Unas 15.000 personas, aprovechando el comienzo del fin de semana, se concentraron en los muelles cercanos al barrio financiero de la ciudad y a la Landmark Tower, el edificio más alto de Japón, con 296 metros de altura.
El grupo Boyz II Men abrió el festejo tocando en una plataforma flotante, y fue seguido por la célebre banda de "taikos" (tambores de diferentes tamaños, uno de los cuales, el "Odaiko", es enorme) Kodo y otros grupos de música tradicional.