La comandancia de la guerrilla zapatista se marchará de la Ciudad de México sin dialogar con el Gobierno, que, según los rebeldes, no ha cumplido ninguna de las tres condiciones exigidas desde el pasado diciembre para la negociación.
Los dirigentes zapatistas rechazaron la invitación del presidente de México, Vicente Fox, quien el martes envió una carta al "subcomandante Marcos" para mantener un encuentro antes de su regreso a la Selva Lacandona, previsto para hoy.
Presidencia no ha revelado el contenido de la carta, que no fue entregada hasta anoche en el cuartel general del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en la capital mexicana.
En un comunicado leído ayer por el comandante "Zebedeo", el EZLN insistió en condicionar el diálogo al cumplimiento de las tres condiciones exigidas el pasado 2 de diciembre, un día después de la toma de posesión de Fox.
"Hasta ahora no se ha cumplido ni una sola de las tres señales, por eso no podemos iniciar el diálogo con su gobierno.En cuanto queden cumplidas, inmediatamente y sin agregar más condiciones, haremos contacto con Luis H.Alvarez (Comisionado para la Paz en Chiapas) y acordaremos con él la fecha, lugar y hora del diálogo", afirmó "Zebedeo".
Las tres demandas de la guerrilla son el desmantelamiento de siete posiciones militares en la zona de conflicto, la liberación de todos los presos zapatistas y la aprobación de una ley de derechos y cultura indígena.
"Durante muchos años nos han engañado con palabras falsas, por eso no confiamos en la palabra sino en los hechos. No queremos humillar a nadie, pero no vamos a dejar que nos humillen y engañen", agregó el comandante.
"No queremos que resulten vencidos ni ustedes (el Gobierno) ni sus soldados. Queremos diálogo con verdad y respeto, y eso quiere decir que ninguna de las partes debe buscar vencer al otro", continuó.
Pero, para diferenciar las respectivas posiciones, añadió que "nosotros no tenemos a nuestro Ejército ocupando las casas de ustedes o de quienes forman parte de su equipo, ni tenemos prisioneros a nadie de su gobierno".
"Queremos que la solución de la guerra sea también la solución de las causas de la guerra, porque si no se va a repetir.Por eso demandamos el reconocimiento constitucional de los derechos y cultura indígena", concluyó.
Fox, que en diciembre se comprometió a cumplir las condiciones exigidas por los insurgentes como paso previo al diálogo, reiteró el martes su voluntad de hacerlo.
El presidente mexicano defendió el reconocimiento constitucional de los derechos indígenas, aunque la decisión final corresponde al Congreso, donde la división política ha imposibilitado un acuerdo para permitir a los zapatistas el uso de su tribuna para exponer las demandas de los pueblos indígenas.
El Gobierno ha ordenado desmantelar cuatro de los siete cuarteles que figuran en la lista del EZLN y se ha comprometido a transformar en Centros de Desarrollo Indígena los tres restantes, aunque según la guerrilla el terreno es propiedad de las comunidades indígenas y no puede ser utilizado por el Estado.