El Real Zaragoza cayó con el Villarreal (0-1) en un partido en el que no supo aprovechar las numerosas ocasiones que tuvo tras el descanso y fía ahora todas sus opciones de jugar en Europa la próxima temporada a la consecución de la Copa del Rey que disputará el próximo 12 de abril.
Por contra, al conjunto castellonense los tres puntos de ayer le permiten seguir aspirando a las posiciones europeas.
Al equipo maño le faltó la efectividad.
El lateral zurdo brasileño, que había visto una amarilla en la jugada del penalti se borró del partido poco después, cuando se dedicó a protestar reiteradamente, lo cual le valió la expulsión en el minuto 25.
Curiosamente, con su rival jugando con uno menos, el Barcelona se sintió demasiado cómodo y perdió tensión en su juego y a las primeras de cambio, el Madrid lo aprovechó. Un error en el pase de Ronaldinho permitió la recuperación de Baptista, un magnífico servicio al espacio sobre Ronaldo quien, en carrera, superó a Puyol y batió de perfecta vaselina a Valdés (1-1, m.37).
Era el primer remate a puerta del Madrid en una jugada en la que, además, el Barcelona perdió a Motta, una nueva lesión muscular que deja en cuadro a la defensa azulgrana, que ya no contaba con Edmilson ni con Márquez. El Barcelona se topó con un rival refugiado en una doble línea de cuatro que ya lo confió todo desde el primer minuto del segundo tiempo a la calidad de Ronaldo. Además, los de Rijkaard no tenían paciencia.
Ronaldo aseguró que su compatriota Roberto Carlos "le había jurado" que en ningún caso había insultado al árbitro Medina Cantalejo.
El entrenador del Barcelona, Frank Rijkaard, reconoció hoy que su equipo jugó "un poco precipitado" ante el Real Madrid.
Juan Ramón López Caro, extrajo una lectura positiva del empate de su equipo ante el Barcelona.