LA MEJOR versión del Zaragoza dejó prácticamente sentenciada las semifinales de la Copa del Rey al "aplastar" literalmente al Real Madrid, que no supo como hacer frente a la avalancha de juego que se le vino encima y que salió humillado de la capital aragonesa.
Magia e inspiración fue lo que tuvo el equipo aragonés que presentó su candidatura a su séptimo título en la competición en la que mejor se ha desenvuelto históricamente, la Copa del Rey.
A los zaragocistas les costó 15 minutos encontrar el hueco en la portería de Casillas, pero previamente ya habían advertido en varias acciones, una de ellas estrellada en el poste por Diego Milito, aunque invalidada por fuera de juego, de sus intenciones.
El el segundo gol llegó en un rápido saque de banda de Oscar que pilló descolocada a toda la defensa madridista que Diego Milito no desperdició.
Pasada la media hora llegó el primer remate de los madrileños por medio de Guti tras un córner de Beckham, pero la respuesta local no pudo ser más contundente de nuevo con Diego Milito como principal actor.
De él nació la jugada de peligro con un rotundo recorte dentro del área a Roberto Carlos y a su pase de la muerte no llegó Oscar González, pero Cani siguió la acción y desde la otra banda le regaló un excelente pase al argentino que volvió a obligar a Casillas a sacar el balón del fondo de las mallas por tercera vez.
Las únicas llegadas de peligro de los blancos (en esta ocasión de azul marino) eran en balones de falta que Beckham colgaba intentando aprovechar una de las acciones que más problemas le están creando a los maños, los balones colgados.
El portero Iker Casilla se vio sorprendido y frustrado ante el ataque voraz del Zaragoza.
El delantero brasileño Ronaldo no tocó la pelota en el encuentro.
Al Real Madrid no le marcaban seis goles desde junio de 1999
El portero del Zaragoza César Sánchez fue un mero espectador.
Para que el Real Madrid volteé el marcador y logre clasificar tiene que marcar 5 goles.
La vuelta es en el Santiago Bernabéu.
Zaragoza goleó y humilló al Madrid
Los defensores del Madrid tendrán pesadillas con Gabriel Milito, el verdugo del equipo.