Ernesto Zedillo, a quien un asesinato le abrió la puerta para llegar a la presidencia de México, presentará hoy el último informe antes de que su Partido Revolucionario Institucional (PRI) deje el poder tras 71 años de gobiernos consecutivos.
Zedillo, de 48 años, acudirá a una sesión solemne del nuevo Congreso federal, renovado en una elección el 2 de julio, y rendirá cuentas --ante la nación-- sobre el sexto año del mandato de seis que ejerce desde 1994.
El mandatario entregará el 1 de diciembre la presidencia al empresario Vicente Fox, del derechista Partido Acción Nacional (PAN), vencedor de una simultánea elección, convertida en lápida para el PRI, en el poder mexicano desde 1929.
Zedillo será el último de los 13 presidentes que gobernaron el país en nombre del PRI, un partido surgido con la fuerza de un ciclón de la Revolución Mexicana (1910-1917) y actualmente sumido --a raíz de la derrota electoral-- en su peor crisis histórica.
El economista formado en la universidad estadounidense de Yale, de discreta trayectoria política en el PRI, llegó a la presidencia en 1994, tras el asesinato a tiros del candidato oficialista y seguro vencedor Luis Donaldo Colosio, a quien acompañaba como jefe de campaña electoral.
El mandatario, casi seis años después del denominado "magnicidio" que lo condujo fortuitamente a la cima del poder mexicano, declaró esta semana a los senadores de su partido sentirse "satisfecho" por su actuación presidencial.