El exjugador del Real Madrid, Zinedine Zidane, afirmó ayer que se siente orgulloso de ser "argelino" en una rueda de prensa organizada en un céntrico hotel de Argel, en el marco de su visita al país de sus padres.
Nacido en Marsella, reconoció que le incomoda el calor de Argel y estima excesivas las muestras de afecto recibidas desde su llegada a este país.
"Es la segunda vez que vengo a mi país de origen y por supuesto me complace compartir estos momentos con los argelinos".