El programa de desembolsos del Fondo Monetario Internacional (FMI) de 25 millones de dólares a favor de Nicaragua "se verá atrasado en varias semanas", dijo hoy el representante de este organismo en Managua, Humberto Arbulú.
En declaraciones al canal 12 de la televisión local, el funcionario señaló que el atraso lo motivará el hecho de que la Asamblea Nacional aún no aprueba una serie de leyes que son necesarias para esos desembolsos.
Pese a todo, Arbulú sostuvo que esos atrasos "no ponen en riesgo el programa" de desembolsos ni el acuerdo económico financiero trianual firmado con el gobierno de Ortega en octubre de 2007.
"No pone en riesgo el programa de ninguna manera porque una vez que se aprueben (las leyes) seguiremos con el desembolso de más o menos 20 a 25 millones de dólares, dependiendo del tipo de cambio", dijo Arbulú.
El funcionario, por otra parte, declaró que la situación macroeconómica de Nicaragua "está de acuerdo al programa, ya que ahí se han cumplido todas las metas, salvo alguna de la que aún no tenemos los números".
Según Arbulú, el déficit fiscal de este año será menor que el que se tenía en el programa, aunque no citó cifras; el sistema bancario está sólido y con suficiente efectivo para enfrentar la crisis económica y financiera internacional.
"En cuanto a la inflación usted ha visto" anotó Arbulú, en alusión a las consideraciones de las autoridades del Banco Central de Nicaragua, de que este indicador será menor al 18 por ciento este año, que inicialmente se había estimado.
Arbulú ofreció estas declaraciones, tras una reunión de trabajo mantenida con el vicepresidente de Nicaragua, Jaime Morales Carazo.
La iniciativa de ley del presupuesto de 2009, enviada por Ortega a la Asamblea Nacional desde el 15 de octubre pasado, ni siquiera ha sido dictaminada por la comisión parlamentaria correspondiente.
Arbulú aclaró que la ratificación por el Parlamento del Protocolo de entendimiento entre Unión Fenosa y el Gobierno de Managua, en la que la multinacional eléctrica española cede al Estado nicaragüense el 16 por ciento de las acciones de su filial en este país como pago de una deuda por 11,5 millones de dólares, "no es una condicionalidad" con el FMI.
Pero enfatizó que "es un aspecto importante para el país", porque permitirá avanzar un poco más en lidiar con las pérdidas en la distribución de la energía eléctrica y la participación del Estado en el capital de la distribuidora".
El Congreso también tiene pendiente la aprobación de convenios para la financiación de 40 millones de dólares por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial a favor de proyectos en este país.
Asimismo, la elección del consejo directivo del Banco Central de Nicaragua y la del Banco de Fomento para la Producción.
El Parlamento nicaragüense se encuentra paralizado desde hace 40 días por una crisis que se agravó tras las elecciones municipales del 9 de noviembre pasado, que la oposición desconoce totalmente "por fraudulentos".
Los resultados oficiales otorgaron la victoria a los sandinistas en 105 de las 146 alcaldías disputadas, incluida Managua.