DESENLACE**Apenas ayer nos referíamos a la conducta pandilleril y matonesca de obreros de la construcción, que al estilo de las cuadrillas o "gangs" se disputan el territorio sindical de manera irracional.
IRONÍA**Resulta trágico constatar que Osvaldo Lorenzo, a la hora en que recibía los disparos que acabaron con su vida, debía estar asistiendo a un curso de protección personal en un seminario de salud ocupacional.
RESPONSABILIDAD**Tan responsables de esta indeseable violencia son las autoridades omisas, como los dirigentes de ambos grupos sindicales, que no han logrado entender cuál debe ser el escenario de su lucha.