La Comisión Electoral Central (CEC) rusa desestimó la mayoría de las denuncias sobre supuestas irregularidades durante las elecciones parlamentarias celebradas en Rusia el 4 de diciembre, informó hoy su vicepresidente, Leonid Ívlev.
"La mayoría de las denuncias no han sido corroboradas. Hemos visto 26 vídeos en Youtube, y sólo en uno certificamos una irregularidad, e incluso en ese caso el intento de introducción de papeletas fue impedida", aseguró Ívlev, citado por la agencia Interfax.
Más de 1.600 denuncias llegaron a la CEC durante la jornada electoral, recordó el funcionario, que añadió que 124 de ellas serán investigadas por las autoridades policiales y judiciales: el Ministerio de Interior, el Comité de Instrucción y la Fiscalía General.
La CEC invalidó las votaciones en 21 colegios electorales en todo el país, donde unos 39.000 electores habían acudido a las urnas, según Ívlev.
"600 observadores fueron expulsados de los colegios electorales el día de las elecciones, entre ellos tres del periódico Golos", indicó el vicepresidente de la CEC.
Las irregularidades desestimadas en su práctica totalidad por la CEC sí fueron consideradas como tales durante la jornada electoral por los observadores internacionales de la OSCE y la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE).
"La calidad del proceso electoral se deterioró considerablemente durante el escrutinio, que se caracterizó por frecuentes violaciones de procedimiento y casos de aparente manipulación, incluidos indicios graves de introducción masiva de papeletas en las urnas", señalaba el informe de los observadores internacionales.
Además, los observadores indicaron que "durante toda la jornada electoral se registraron casos de obstrucción de su labor, en particular durante el escrutinio y la confección de las actas".
Partidos de la oposición al Kremlin, tanto parlamentaria como extraparlamentaria, así como decenas de miles de ciudadanos, manifestaron también su desacuerdo con los resultados de las parlamentarias y salieron a la calle para denunciar lo que ha sido, en su opinión, un fraude electoral.
Decenas de miles de personas se manifestaron en medio centenar de ciudades bajo el lema "Por unas elecciones limpias" el pasado 10 de diciembre en la que fue el mayor acto de protesta en más de una década.
El partido Rusia Unida de Vladímir Putin y del presidente Dmitri Medvédev, conservó la mayoría absoluta en la Duma (cámara de diputados) con 238 diputados, 12 más de los necesarios para alcanzar la mayoría (226), según los resultados oficiales.