La destitución de tres altos cargos de la nueva dirección de la represa paraguayo-argentina de Yacyretá ha desatado en Paraguay una fuerte disputa interna en un movimiento de izquierda aliado del jefe de Estado, Fernando Lugo.
Los despidos del gerente del Proyecto de Terminación de Yacyretá (PTY), Marcelo O'Hara; de su interventor, Juan Fernando Kurz, y de su asesora, Kathia Fogel, airearon además presuntas irregularidades en el manejo de la hidroeléctrica.
Los tres son del Movimiento Popular Tekojojá (MTP), uno de los grupos de izquierda que contribuyó a la llegada de Lugo al poder, el 15 de agosto pasado.
Algunos miembros de la organización han denunciado "prepotencia y persecución" en las destituciones, decididas por otro componente del movimiento, y ha exigido una aclaración a Lugo.
"Observamos con suma preocupación la cadena de despidos sin causa justificada y sin derecho a la defensa", afirmó la diputada Aida Robles, del MTP, en una rueda de prensa ofrecida el viernes junto con los afectados.
El director paraguayo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), Carlos Cardozo, también del MTP, justificó los despidos que ordenó la semana pasada al asegurar que O'Hara, Kurz y Fogel "formaron un grupo para robar en Yacyretá" y que incluso llegaron a falsificar su firma.
Roberto Paredes, miembro del Consejo de Administración de la EBY y acusado por los afectados de ser el responsable de los despidos, acusó a O'Hara de estar vinculado con el consorcio Holding de Empresas del Sur, cuyos componentes, según el funcionario, "son todos miembros del Movimiento Popular Tekojojá" y que pretende acaparar multimillonarias obras de ingeniería.
Paredes, a quien la prensa local considera "policía" de Lugo en Yacyretá, dijo que en los próximos 18 meses hay planeadas obras por valor de 1.800 millones de dólares, además de los 600 millones previstos para una usina auxiliar que agregará 250 megavatios a la hidroeléctrica.
Por su parte, Lugo afirmó que espera que la crisis se resuelva "internamente".
"Si es un conflicto interno entonces que los resuelvan ahí internamente y ojalá que salgan todos los negociados a la luz", afirmó Lugo el viernes.
Yacyretá, cuya construcción comenzó en 1983 y que a principios de la década de los años 90 fue calificada como "un monumento a la corrupción" por el entonces presidente argentino Carlos Menem, es la principal abastecedora del sistema eléctrico de Argentina.