La procuraduría colombiana informó hoy de la destitución de seis carceleros que en 2003 torturaron hasta causarle la muerte a un hombre condenado por homicidio.
Los seis funcionarios, del Instituto Penitenciario y Carcelario de Colombia (Inpec) fueron también inhabilitados por quince años para el ejercicio de cargos públicos, según la decisión de la Procuraduría General, adoptada dentro de un proceso disciplinario.
La causa se derivó de hechos ocurridos el 14 de enero de 2003 en Peñas Blancas, un presidio de la localidad de Calarcá (oeste del país), donde los implicados infligieron torturas al recluso José Arturo Lara, que cumplía una condena a 27 años y cuatro meses de prisión por homicidio y murió ese mismo día en el hospital de la población, presumiblemente por efecto de los golpes.
La procuraduría precisó que no pudo "determinar con certeza un nexo causal" entre la actuación de los guardianes del Inpec involucrados y "la causa misma de la muerte" del recluso.