El congresista colombiano Rubén Darío Salazar fue detenido hoy por orden de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que lo acusa por cobrar presuntamente a sus empleados en el Legislativo y por haber incurrido, al parecer, en traslado de votantes, informaron fuentes judiciales.
La Sala Penal del alto Tribunal impartió la orden de detención después de recibir una denuncia ciudadana en la cual se daba cuenta de cómo el congresista, al parecer, exigía parte del salario a los miembros de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL), añadieron las fuentes.
A comienzos de mayo, el mismo congresista fue afectado también por la CSJ al ordenar que portara un brazalete electrónico, y le prohibió viajar fuera del país, en un caso relacionado con el trasteo de votos.
Según la denuncia, Salazar habría trasladado desde Villavicencio a Bogotá a unas 80 personas para que votaran a su favor en su afán por obtener un escaño en la Cámara de Representantes en 2006.
Salazar ofició, hace pocos años, como pastor de una Iglesia llamada Jesús de la Buena Esperanza en la que algunos fieles recuerdan que hacía misas y decía sermones en los que ofrecía vivienda a personas de bajos recursos, recordó la revista Cambio en una de sus últimas ediciones.
En 2002 presentó su nombre a la Cámara pero no alcanzó una votación suficiente y en 2006 llegó al Congreso con más de 15.000 votos.
El detenido parlamentario fue trasladado hoy a la sede central de la Fiscalía en Bogotá y mañana deberá comparecer ante la Sala Penal de la CSJ.