Unas 1.500 personas han sido detenidas desde que entró en vigencia en abril pasado la prohibición de portar armas de fuego sin licencia en Guatemala, informó hoy una fuente policial.
El portavoz de la Policía Nacional Civil (PNC), Donald González, dijo que los detenidos, en base a la ley vigente, no pueden salir en libertad y deberán enfrentar un proceso judicial en el que pueden ser condenados de entre 10 a 15 años de prisión.
La nueva Ley de Armas y Municiones que entró en vigencia el pasado 29 de abril, busca decomisar armas sin licencia que estén en poder de personas con el fin de reducir los niveles de violencia, que a diario se cobra la vida de unas 16 personas en Guatemala.
González detalló que además de los 1.500 capturados, las fuerzas de seguridad también han decomisado unas 1.555 armas de fuego diverso calibre.
Entre las armas figuran 12 fusiles Ak-47, 3 Ar-15, 3 galil, 525 pistolas de diferente calibre y unos 145 revólveres, señaló.