Un hombre fue detenido por la policía boliviana por atribuirse en unos correos electrónicos el asesinato de la tía del presidente Evo Morales, si bien luego declaró que los mensajes eran falsos y los escribió para cobrar notoriedad ante un grupo de jóvenes, confirmaron hoy diversas fuentes.
Un jefe policial confirmó al canal Bolivisión que el detenido poseía fotocopias de los correos enviados a varias personas en los que se achaca el descuartizamiento de la tía de Morales y amenaza hacer lo mismo con el mandatario.
El cuerpo mutilado de Rufina Morales, de 73 años, fue hallado hace dos semanas en un barranco, en una zona rural de Cochabamba, en el centro del país.
El presidente Morales pidió públicamente el fin de semana a la policía que aclare el crimen de su tía al insinuar que podía tratarse de un represalia política contra su familia.
Según publica hoy la prensa de Cochabamba, el detenido es Eduardo Rodríguez Foronda, que usó en los correos el nombre brasileño Carlos Eduardo Almeida de Sousa Al Haram, y pasará a disposición de un juez en las próximas horas.
En los correos electrónicos, el acusado dijo que pertenecía a un supuesto "Movimiento Anticomunista Brasileño Portugués de Liberación de los Pueblos" y que el crimen de Rufina Morales fue una represalia por la muerte de un joven cochabambino que asesinado años atrás supuestamente por campesinos.
La policía señaló que el detenido, un estudiante de psicología en la universidad, aseguró haber escrito los correos en un estado de nerviosismo por haberse sentido rechazado por un grupo de jóvenes, pero negó ser el autor del crimen.
El diputado opositor Arturo Murillo, uno de los que recibió los correos y presentó una denuncia a la Fiscalía para que investigue el caso, dijo a Efe que en esos mensajes también se lo acusaba a él de haber tenido contacto con grupos autonomistas radicales.
"Las declaraciones del detenido no son coherentes en nada", dijo Murillo, al sostener que la policía estuvo a punto de liberar a Rodríguez tras declararse inocente de la muerte de la tía del presidente.
Sin embargo, Murillo dijo que insistió en que se mantenga la detención porque debe investigarse la amenaza de muerte al jefe de estado boliviano.