La Policía Federal brasileña detuvo hoy a cuatro ejecutivos de la constructora Camargo Correa por delitos financieros, entre los que se incluyen lavado de dinero y fraude en licitaciones, informaron fuentes policiales.
En total fueron arrestadas diez personas, entre los que se encuentran clientes y socios de los directivos implicados, y se ejecutaron 16 órdenes de busca y aprehensión en las oficinas de la empresa en Sao Paulo y Río de Janeiro.
Según las autoridades, los implicados utilizaban empresas de tapadera para lavar dinero de origen aparentemente ilícito.
La Fiscalía aseguró en un comunicado que "como mínimo" se enviaron remesas fuera de Brasil por valor de 20 millones de reales (unos 9,1 millones de dólares).
Durante la investigación la policía descubrió que Camargo Correa infló las facturas de sus contratos para la construcción de la refinería Abreu e Lima, que está levantando la estatal Petrobras en el estado brasileño de Pernambuco y a la que tiene previsto sumarse Petróleos de Venezuela (PDVSA), detalló la Fiscalía Federal de Sao Paulo en otro comunicado.
Los sospechosos serán acusados de evasión de divisas, asociación ilícita, lavado de dinero y fraude en licitaciones, delitos que en conjunto pueden acarrearles penas de 27 años de prisión, según explicó la Policía Federal en el comunicado.
La Fiscalía añadió que la banda también es sospechosa de aportar contribuciones ilegales a "por lo menos" tres partidos políticos brasileños, cuyos nombres no fueron divulgados.
La policía también ha identificado e investigado a diversos clientes de la banda, que pueden ser acusados por el delito de evasión fiscal, castigado con penas de hasta seis años de prisión.
Camargo Correa manifestó en un comunicado su "perplejidad" ante la operación policial en su sede de Sao Paulo, en cumplimiento de la orden judicial, a la que la compañía dijo que no ha podido tener acceso todavía.
La empresa resaltó que cumple "rigurosamente" con todas sus obligaciones legales y reafirmó su "confianza" en sus directores y empleados.
Asimismo repudió "la forma sumamente molesta y embarazosa" en que la policía está llevando a cabo la operación, puesto que será motivo de "incalculables daños" a su imagen.
Recordó que tiene más de 60.000 puestos de trabajo en Brasil y en los 20 países en que actúa y que en 2008, facturó cerca de 16.000 millones de reales (unos 7.100 millones de dólares).
La constructora ha desarrollado diversos contratos de ingeniería en países de Suramérica, entre los que se encuentran carreteras en Bolivia y Perú, una hidroeléctrica en Colombia y una represa en Venezuela.
Además, participa en la gestión de tres aeropuertos en Chile, del bogotano de Eldorado y varios en Centroamérica, a través de la empresa A-Port, en la que está asociada a la empresa suiza Unique y a la chilena IDC.