La policía boliviana detuvo a cuatro dirigente cívicos del departamento sureño de Tarija, fronterizo con Argentina, por su presunta implicación en el atentado contra un gasoducto que abastece de gas a Brasil, informaron hoy los medios.
Entre los detenidos en la tarde de ayer en la ciudad oriental de Santa Cruz está el presidente del Comité Cívico de Tarija, Reynaldo Bayard, al que se le acusa de participar en la explosión de una válvula de seguridad de este gasoducto el pasado 10 de septiembre, así como de la toma del campo de Vuelta Grande en Chuquisaca (sur).
Los cuatro detenidos fueron trasladados a primera hora de hoy a la ciudad de La Paz donde serán juzgados.
Tanto el atentado contra el gasoducto Yacuiba-Río Grande como la ocupación del campo de producción de Vuelta Grande se produjeron dentro de la ola de enfrentamientos y manifestaciones que vivió Bolivia el pasado mes de septiembre y que provocaron la paralización temporal de la producción de ambos.
Según el diario paceño La Razón, uno de los imputados, el dirigente cívico tarijeño de la provincia O'Connor, Domingo Moreno, ha vinculado con esos hechos a Branko Marinkovic, presidente del Comité Cívico cruceño y uno de los principales opositores al Gobierno de Evo Morales.
En este sentido, el portavoz presidencial, Iván Canelas, tachó de "graves" las acusaciones, mientras que el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, pidió pruebas de las acusaciones planteadas.
Según Costas, "el Gobierno quiere empañar la imagen del Comité Cívico" porque denuncia que la Constitución que se someterá a referendo el próximo 25 de enero "obliga a los departamentos a entregar todos sus recursos (...) para que sean manejados por políticos centralistas desde La Paz".