La Policía boliviana detuvo a tres personas por su supuesta complicidad con la dueña de una farmacia sospechosa de asesinar a una tía del presidente boliviano, Evo Morales, cuyo cadáver fue encontrado en junio pasado en la región central de Cochabamba, informaron hoy medios locales.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) detuvo ayer al esposo y a dos hermanos de la propietaria de la botica donde la tía de Morales acudía a recibir unas inyecciones contra el reumatismo.
Supuestamente la dueña de la farmacia, que fue arrestada el pasado viernes, administró erróneamente el medicamento a la víctima, que sufrió una reacción adversa que supuestamente habría provocado su muerte, informó el diario Los Tiempos de Cochabamba.
Según la Policía, los nuevos detenidos presuntamente ayudaron a deshacerse del cadáver de Rufina Morales de Ayma, de 73 años, que desapareció el 8 de junio tras haber cobrado un subsidio a la vejez.
Su cuerpo mutilado fue hallado ocho días después en un barranco, en la zona rural de Cochabamba.
En junio pasado, el presidente Morales pidió públicamente a la Policía que aclare el crimen de su tía, al insinuar que podía tratarse de un represalia política contra su familia.
Por su parte, el abogado de la familia de Rufina Morales afirmó en semanas pasadas que cuenta con cartas y declaraciones de testigos que prueban que el asesinato de la mujer "es una advertencia" al Gobierno.